domingo, 25 de septiembre de 2011

NUESTRA NATURALEZA COMPASIVA-




Todos de seguro conocen la fábula de la rana y el escorpión. En ella un escorpión le pide a una rana que le ayude a cruzar el río, prometiéndole no hacerle ningún daño, La rana accede subiéndole a sus espaldas pero cuando están a mitad del trayecto el escorpión pica a la rana. Ésta le pregunta incrédula ¿cómo has podido hacer algo así?, ahora moriremos los dos …ante lo que el escorpión se disculpa "No he tenido elección, es mi naturaleza".

Mas yo quería relatarles otra más edificante…
"Dos monjes estaban lavando sus tazones en el río cuando se dieron cuenta de que un escorpión se ahogaba. Uno de los monjes inmediatamente lo recogió y la puso sobre el banco. En el proceso fue picado. Volvió a lavar su plato una y otra vez y cuando veía que el escorpión se caía…lo volvía a recoger,y volvía a ser picado.
El otro monje le preguntó: "Amigo, ¿por qué sigues salvando al escorpión cuando sabes que su naturaleza es picar?"
"Porque", respondió el monje, "Salvar…es mi naturaleza."


Según una investigación del Dalai Lama … la compasión es saludable. "Las personas que la practican producen 100 por ciento más DHEA, una hormona que contrarresta el proceso de envejecimiento, y el 23 por ciento menos de cortisol - la Hormona del estrés" El Dalai Lama también explica que sentir compasión nos hace más felíces.

No se si en verdad esta información parte del Dalai…suelo dejar de lado las venntajas que nos da a nosotros practicar algo..que debiera fluír incondicionalmente,no por conveniencia.
En otras webs,de tinte esotérico tambien pretenden convencer a las personas para ser compasivos,diciéndoles que basados en la ley… "usted cosecha lo que siembra" es evidente que mostrar compasión a los demás permite obtener beneficios en el largo plazo.

¿Recuerdan que les dije que tenemos que cuidarnos de la manera en que la chatarra de la información nos corroe la sabiduría que como almas traemos?

La compasión es la naturaleza de nuestra alma….de todas…aún las más olvidadas de su identidad espiritual….y no se necesita “negociar” su conveniencia…sino simplemente recordar a cada uno de nosotros que forma parte de nuestros dones espirituales.

A pesar de que muchas personas tienden a confundir la compasión con la lástima… la compasión se origina en un lugar diferente. La lástima proviene de la personalidad, del ego. A menudo se acompaña de juicio y discriminación.
La compasión es, por otra parte, una cualidad espiritual. Es la capacidad de conectarse a nivel del corazón con otro y llegar a la comprensión incondicional de la naturaleza del sufrimiento. Su base es mitigar el dolor y el miedo a través de la propia experiencia…aunque no es necesario haber experimentado un dolor particular para sentir compasión por los demás en ese estado. Cuando nos conectamos a nivel del corazón con otro, en pleno conocimiento de nuestra Unidad …la compasión fluye.
La compasión implica la apertura incondicional del corazón… una donación de la propia energía, sin condiciones previas, requisitos o juicios.

Requiere acción y atención...nos incita a salir de nuestra zona de confort, para hacer algo que alivie la situación de cualquier ser que necesite ayuda. Se trata de una verdadera comunión y conexión de los corazones a través de los cuales ,el alma crea cordones etéricos que facilitan la atracción de un corazón al otro, aliviando el dolor de uno,con la energía etérica del otro.. Esto no significa entrar en la frecuencia de el sufrimiento de otro, sino decidirse a elevar la vibración…para aliviar energéticamente al otro. Como notan.…no solo con alimentos y bienes materiales podemos practicar la compasión…mas siempre hay una intención y una acción, física, o no.

El monje de la parábola,lo ejemplifica maravillosamente…”SERVIR…ES MI NATURALEZA”…eso es lo que sentimos en nuestro corazón cuando alguien necesita ayuda…no importa si es del tipo “escorpión”…porque la compasión es incondicional y no juzga si alguien la merece o no.

¿Estamos comprendiendo la profundidad de nuestra tarea compasiva?...Nadie dice que debamos dejar nuestra vida cotidiana para ir a palear el hambre en África…allí están con su tarea quienes tienen que estar.Me refiero a los pequeños o no tanto,cotidianos actos de compasión que tendrían que ser “la natural respuesta”..ante lo que pasa cerca nuestro…en nuestros ámbitos habituales.

TODA ACCIÓN DEBE BASARSE EN LA COMPASIÓN

Graben éste cartel en su mente,en su corazón,en su mesa de trabajo,en su parabrisas…pero grábenlo para hacer de cada acto …un acto de compasión.

Realmente…si solo usamos como ejercicio espiritual diario…recordar y practicar este principio…NADA MÁS NECESITAMOS…pues ese accionar vale más que mil libros leídos,cien cursos,cin mil diplomas,diez mil palabras y un millón de excusas…que todos generalmente nos ponemos para hacer de la Espiritualdad una teoría…más que una simple y diaria práctica de AMOR COMPASIVO EN ACCÓN!

QUE EL UNIVERSO BENDIGA CADA MUESTRA DE COMPASIÓN QUE DESDE ÉSTE MOMENTO EN ADELANTE DONEN A LA VIDA!

Su Hermana Tahíta-

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