miércoles, 7 de septiembre de 2011

Escuchando a nuestro cuerpo…





Nuestro cuerpo está en constante comunicación con nosotros - sólo tenemos que prestar atención a los mensajes que nos dirigire. La comunicación no verbal de nuestro ser interior puede aparecer como un presentimiento intuitivo que tal vez nos insta a tomar unas vacaciones largamente pospuestas o a pasar más tiempo al aire libre. A veces un sueño puede captar nuestra atención y comenzamos a considerar cómo se relaciona con nuestra vida de vigilia. Otras veces, el ser interior se comunica a través de un dolor de cabeza tensional, un dolor crónico de espalda o un dolor de estómago.

Ninguno de estos mensajes no verbales ocurren por casualidad. Son mensajes de nuestro Yo interior tratando de que lleguemos a la intuición o a la experiencia que necesitamos para recuperar el equilibrio y la integridad.Al escuchar íntimamente estas intuiciones, sentimientos, sueños, dolores y otras señales del cuerpo comenzamos a comprender sus mensajes…y al darles el valor que tienen,hace que estrechemos la relación de Amor y confianza con nuestro Sabio Interior

Por desgracia no sabemos cómo escuchar a nuestro cuerpo, nuestro corazón, o al Espíritu. En nuestra cultura occidental hemos sido condicionados por nuestros padres, maestros y figuras de autoridad para negar nuestros sentimientos…medican nuestros síntomas y descartar la importancia de nuestros sueños y de la intuición. Ya que hemos sido tan consistentemente entrenados para buscar fuera de nosotros mismos respuestas… nuestro ser interior es ignorado. Si hacemos caso omiso de estos mensajes sutiles que recibimos continuamente de nuestros cuerpos,a largo plazo podemos acabar en a enfermedad crónica, sin explicación clínica..y lo que es peor…cada vez que desoímos un mensaje..cerramos nuestra percepción, y terminamos completamete desconectados de esa guía.


El proceso de escuchar a nuestro ser interior puede ser simple si valoramos las señales que recibimos. Como con cualquier relación significativa, se necesita tiempo y dedicación constante para construir esa relación y aprender a confiar en lo que percibimos.

Algunas de las cosas que podemos hacer para aprovechar la sabiduría de nuestro interior:
- Crear momentos de tranquilidad, ya sea durante una meditación por mañana, un paseo solitario por naturaleza, o justo antes de dormirnos por la noche, y preguntar a nuestro ser interior: "¿Qué es lo que mi cuerpo me está queriendo decir?"
- Preguntemos por la noche,para recibir la respuesta en un sueño… "¿Qué estoy necesitando ver claramente ahora?" o "A qué no estoy prestando atención en mi vida en este momento?"
- Mantengamos un diario de sueños y escribamos todo lo que recordemos…incluso si se nos despierta a mitad de la noche…anotemos allí antes de volver a dormir,ya que perdemos de esa manera información muy valiosa.Hace muchicimo tiempo hago ésto y a la mañana aparecen maravillas que si no hubiera escrito en medio de la noche…se hubieran esfumado de la vida consciente. -
Si sufrimos de un dolor crónico, sentémonos tranquilamente y en estado relajado y meditativo y preguntemos "Qué quiere decirme mi cuerpo,a través de éste dolor?". Concentrados en la respiración tratemos de percibir cualquier palabra, sentimiento, o imagen que venga a la mente.
- A veces también puede ser útil solo centrarse en el dolor. En vez de evitarlo, de resistirlo o negarlo…, tratar de amigarnos. Al poner la atención directamente sobre él podemos comenzar a notar sus cualidades internas.¿Qué sensaciones percibo? Es pulsátil, pellizca, tira, tensa o arde? A menudo, si tenemos el valor para conocer todos los aspectos de nuestro dolor, disminuye el control sobre nuestros sentidos…y hasta la intensidad.

Centrarse directamente en los síntomas y el dolor es lo contrario de cómo la mayoría de nosotros respondemos a la enfermedad, que es tratar de evitarlos. Al cambiar la forma en que vemos nuestro dolor o enfermedad, podemos empezar a ver a nuestros síntomas como un aliado. Nos abrimos a los sentimientos negativos y las sensaciones dolorosas simplemente aceptando lo que es verdadero en el cuerpo, permitiendo que la curación ocurra dentro del Ser Interior…si está en Ley que así sea. Este permiso para sentir lo que está presente crea un sentido de libertad interior, y nos permite acceder a los sentimientos de ira, vergüenza o dolor reprimido que llevamos en el cuerpo de pasadas experiencias. El cuerpo recuerda y el yo interior nos guía a las áreas que necesitan sanación.

Aprender a escuchar lo que internamente se nos dice a través del cuerpo,o de cualquier otro medio (sensación,sueño,mensaje,cartel,aparente coincidencia,,etc) es un don…y atender a ese don, estrecha tremendamente la relación con esa parte nuestra que tiene todas las respuestas.

Esto no quiere decir que estaremos exentos de enfermedad si establecemos esa conexión, porque la enfermedad,es una compañera de ruta desde el principio,hasta el fin…mas nos garantiza que veamos de otra manera cada proceso que atravezamos y hasta a veces…el dolor nos conduce a la liberación, no al sufrimiento….pues la función del reestablecimiento de ese canal…de esa escucha…no es que haga el trabajo por nosotros,sino…advertirnos, mostrarnos y enseñarnos la mejor manera de realizar ,lo que seguramente tenemos sí o si que realizar.

DESDE MI APRENDIZAJE,ABRO CON AMOR EL CAMINO DE LA REFLEXIÓN,PARA PERMITIRNOD SANAR JUNTOS!!!
Su Hermana Tahíta ♥

No hay comentarios:

Publicar un comentario