lunes, 26 de septiembre de 2011

LA ALEGRÍA DEL SERVICIO

Image and video hosting by TinyPic

Estar "en servicio" en el mundo de hoy es considerado degradante. Es falso que por el mero hecho de servir a alguien nos coloquemos en una posición de subordinación a la persona que está siendo atendida.Nada podría estar más lejos de la verdad. Sin embargo, si es el ego que está haciendo la apreciación, entonces, sí, es muy posible que sintamos que es denigrante ser un siervo…que significa servidor o sirviente…solo que le damos connotaciones distintas.

Si, por el contrario, servimos desinteresadamente, desde una posición de unidad con el Espíritu, entonces no nos consideramos sirviendo a ningún individuo en particular, sino más bien el aspecto Divino que reside en esa persona. Si de verdad reconocemos que la energía Divina se manifiesta en todas las cosas… cuando se sirve a cualquier cosa realmente servimos a la Divinidad. Simplemente estamos devolviendo a la Fuente de Todo, el amor y la energía que se nos ha dado, y la culminación de ese círculo crea sentimientos indescriptibles de alegría.

En el corazón de todos los servidores verdaderos está el principio de que se sirve sin esperar ni desear recompensa por el acto de servicio.

El verdadero servicio se lleva a cabo sólo cuando el ego se pone a un lado.Qué fácil es decir eso, pero cuan difícil es ponerlo en práctica para quienes nos identificamos con el ego desde el momento del nacimiento hasta el momento de la muerte. Es por esto es que solo algunos de nosotros alguna vez experimentamos la alegría verdadera que otorga el servicio

El gozo viene de la unión con nuestro SER y con el plan que co-creamos para con nosotros en esta encarnación particular. El gozo viene de los profundos conocimientos de la naturaleza real de la vida humana. La alegría viene de ser testigo de un verdadero acto de sacrificio desinteresado, como el nacimiento de un hijo o el logro de una meta espiritual. La alegría viene de ver una hermosa puesta de sol, de estar en uno con la naturaleza, ya sea animal, vegetal o mineral. Es en esos momentos que realmente experimentar el amor de Divino, el amor que sobrepasa todo entendimiento.

Muchas personas hoy basan sus vidas en el principio de la auto-satisfacción.No sirven a nadie excepto a sí mismos… no reconocen la presencia de Dios en nada ni en nadie. Dedican todas sus energías físicas en la búsqueda de placer. Como tales, tienden a buscar sólo la compañía de personas que desean lo mismo. Su relación con el mundo que les rodea se basa únicamente en los criterios de lo que da o deja de darles placer. Pero, seguramente todos nosotros sabemos que nunca el placer dura demasiado, lo que es más, empalaga con la repetición. El final de un placer simplemente significa el comienzo de la búsqueda del placer que viene. El ego nunca puede ser satisfecho, nunca puede ser saciado con más placer. Entonces, ¿cómo salir de este círculo vicioso? Mediante el cumplimiento de nuestro destino espiritual en la vida que es el servicio.

El servicio es la naturaleza de nuestro ser. Hemos nacido para servir y para quienes se resisten a esa lección planetaria, la Tierra se convierte en un lugar de dolor y sufrimiento. Hasta que aprendamos a soltar el ego y libremente servir, incluso al aspecto humano de nuestros hermanos de todos los reinos, nuestra vida será triste.

Veamos cada día como una oportunidad para el servicio. Reconozcamos que no estamos realmente sirviendo a un solo individuo, sino a la manifestación Divina en ellos. Puede no gustarnos el papel físico que están jugando los demás…mas tengamos en cuenta que no les servimos a ellos, sino al Dios en ellos. Una persona alegre es un Servidor del Espíritu... Toca cada cosa y cada persona elevando la vibración de todos los que entran en su presencia.

Una persona alegre transmuta las energías negativas y es una demostración viviente de la verdadera unión con la Fuente de toda Vida.

Somos simplemente un aspecto del Espíritu sirviendo a otro aspecto del Espíritu. Todos nosotros somos parte del mismo Cuerpo del Espíritu y por lo tanto.al servir,nos servimos.
Tenemos que reconocer que cuando se sirve a otro, no solo nos elevamos a nosotros y a quien servimos, sino a toda la Humanidad, al planeta entero.

MUCHA ES LA MIES Y POCOS LOS SEMBRADORES…aquellos que se ofrecen, aún en cada pequeña acción de su vida a Servir son Trabajadores de la Luz,que calladamente y con alegría,paso a paso contribuyen a la Ascensión de TODOS.

Les dejo un poema de Gabriela Mistral que desde niña me ha inspirado mucho…

Toda la naturaleza es un anhelo de servicio
Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco.
Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú.
Donde haya un esfuerzo, que todos esquivan, acéptalo tú.
Se tú el que apartó la piedra del camino,
El odio entre los corazones,
Las dificultades del problema.

Hay la alegría del ser sano y la de ser justo.
Pero hay sobre todo, la hermosa, la inmensa alegría de servir.
Que triste sería el mundo, si todo en él estuviera hecho...
Si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender.

No sólo se hace mérito de los grandes trabajos; hay pequeños servicios:
Adornar una mesa, ordenar unos libros...

El servir no es faena de los seres superiores.
Dios que da el fruto y la luz, sirve.
Tiene los ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día...

¿Serviste Hoy?

SIEMPRE TIENDO UN PUENTE DE AMOR DE MI CORAZÓN A SUYO!!!
Su Hermana Tahíta♥

No hay comentarios:

Publicar un comentario