miércoles, 7 de septiembre de 2011

LA LUZ Y LA OSCURIDAD



Sin duda, vivimos en un mundo de opuestos. Es la tensión entre ellos lo que hace que nuestra realidad sea lo que es. Desde la carga de las partículas atómicas a la concepción de una nueva vida, se trata de aspectos positivos y negativos, "yin" y "yang", hombre y mujer. En la teología, estos opuestos toman nombres que se traducen como… fuerzas de la luz y de la oscuridad, el bien y el mal.

Aunque no podemos negar su existencia, es posible cambiar lo que significan en nuestras vidas y elegir relacionarnos de otra manera con esas energías

Si vemos la vida como una batalla entre la luz y la oscuridad, entonces juzgaremos todo a través de los ojos de los opuestos - y el mundo se convierte en un lugar realmente conflictivo y dividido.

Bien sabemos hoy que los efectos de nuestras creencias alcanzan a nuestras relaciones y salud…en definitiva, estamos hablando de cómo lo que hemos visto históricamente como la lucha entre las fuerzas de la luz y la oscuridad , se manifiesta en nuestros cuerpos y en el mundo . Durante miles de años, hemos sido condicionados para polarizar las fuerzas en nuestras vidas - para elegir una y destruir al otra.

Como en cualquier conflicto, tenemos que preguntarnos, ¿si es una batalla entonces por qué nunca se ha definido? Tal vez no se trate tanto de ganar una batalla ¿Qué pasa si el secreto de esta batalla sea no tanto ganarla,sino cambiar el núcleo de creencias que la sostienen?

He conocido personas que dice que sólo se asocian con otros que son "de la luz", o que las "fuerzas de la oscuridad" se han apoderado de alguno de sus amigos y familiares. Cuando lo hacen, les pido que me muestren la línea que marca dónde termina la luz y comienza la oscuridad. En el instante en que comenzamos a hacer esa distinción entre luz y oscuridad,en todo lo que nos rodea… acabamos cayendo en la antigua trampa que nos mantiene atrapados en la creencia polarizante de la que queremos librarnos.

Es nuestro juicio sobre el bien y el mal - que uno es mejor o más digno de su existir que el otro – lo que asegura que vayamos a permanecer en la misma condición que queremos cambiar. No estoy sugiriendo que estemos de acuerdo con lo que la oscuridad puede traer a nuestras vidas. Hay una gran diferencia, sin embargo, entre juzgar estas fuerzas y discernir que existen y reflexionar sobre lo que representan. Y es en esta distinción sutil, pero significativa (discernir sin juzgar) que se encuentra el secreto que nos permite elevarnos por encima de la polaridad y sanar el conflicto entre la oscuridad y la luz.

¿Tiene sentido seguir participando en una batalla entre la luz y la oscuridad, viendo a una como un amiga y a la otra como un enemiga? ¿O tiene más sentido reconocer que ambas son necesarias, y de hecho LO SON, para nuestro mundo tridimensional en el que existen electrones y protones, día y noche, hombres y mujeres, vida y muerte ?

Cuando sanamos nuestros juicios con respecto a la luz y la oscuridad…esa sanación se refleja en todas las relaciones: las familiares,las románticas,las financieras,las espirituales,etc….DE INMEDIATO.

Todo comienza con un simple cambio en una creencia profundamente arraigada en nuestro subconsciente colectivo… que ni siquiera reconocemos, sin embargo, es tan universal que nos afecta a todos en cada momento de cada día.

A partir de ella llegamos a la gran cuestión de si creemos que hay dos fuerzas separadas (una que nos gusta y lo que no), o si hay UNA ÚNICA FUERZA QUE TRABAJA DE MANERAS DIVERSAS PARA QUE PODAMOS EXPERIMENTAR Y SEGUIR EVOLUCIONANDO.

Hace más de treinta años…alguien se marchó de una disertación en la que dije…basándome en las enseñanzas de Helena Blavatski…que Jehová y Satanás son las dos polaridades de una misma entidad….sé que es fuerte…mas los velos de van cayendo…y si DIOS es TODO …lo que llamamos mal no puede dejar de ser parte de Dios y estar cupliendo una función…y entonces, podemos liberarnos de falsedades como pensar que Judas era un discípulo maldecido..cuando en realidad se le encomendó,a ese gran iniciado,tomar determinado lugar para que la redención de la Humanidad fuera posible…a través de su aparente traición…y de a poco vamos armando un rompecabezas maravilloso en el cual cada pieza comienza a iluminarse…más y más…hasta que ya no vemos la linea tenue que separa la Luz de la oscuridad…

Así…también comienza el milagro de apartar el juicio de todo hermano,haga lo que haga…y dejar de poner cartel sobre si está “en la luz” o no.
SOMOS LUZ…y experimentamos en la dualidad, con la ayuda divina de lo que llamamos “oscuridad”…que ha aceptado cumplir su parte en el plan Divino…PORQUE ES LUZ DISFRAZADA…EN LA ESENCIA DEL UNO.

Huuuff!!!...esto nos tendría que liberar de muchos miedos…pues estamos desenmascarando al cuco de la historia,y descubriendo que tal vez sea …un espejo que refleja la antigua idea de una lucha interminable, la cual podemos ir abandonando…abrazando nuestra aparente sombra, y la del otro,y la del otro…hasta que el principio del Amor,que vinimos a expandir…SEA LA ÚNICA REALIDAD…Y ASÍ ES!!!

Les amo!
Su Hermana Tahíta-

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