sábado, 13 de agosto de 2011

ORAMOS SIEMPRE



La oración es la parte más importante de la experiencia humana. Es la parte más importante de nuestras actividades diarias.

La vida es una oración en el sentido de que es una petición constante al Universo para que podamos manifestar lo que escogimos.

El Espíritu entiende nuestras necesidades no sólo a través de las expresiones ocasionales que llamamos "oración" en el sentido tradicional, sino a través de cada pensamiento que pensamos, cada palabra que decimos, y todo lo que hacemos. Nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones son nuestras oraciones. La mayoría de la gente no piensa en la vida como una oración constante… cree que están orando sólo cuando se involucran en la actividad que se conoce como oración.

La oración comienza en el momento de nuestro nacimiento y termina con lo que llamamos muerte..

Si entendiéramos que cada palabra, pensamiento y acción es una oración enviada, una solicitud de manifestación… cambiaría mucho de lo que pensamos, decimos y hacemos. Además, entenderíamos por qué nuestras oraciones  formales parecen ser contestados de manera esporádica. Esto es lo que realmente sucede: En nuestras oraciones formales buscamos la intercesión de Dios o la intervención en nuestros asuntos, con la esperanza de que Dios de alguna manera, modifique o cree algo por nosotros. Sin embargo, estas oraciones formales solo toman un momento cada día o cada semana. El resto de nuestro tiempo - probablemente el 95 al 99 por ciento – lo dedicamos a enviar, a menudo sin darnos cuenta, oraciones que funcionan exactamente en la dirección contraria de nuestras oraciones formales.

Por lo tanto, oramos por una cosa y actuamos para la manifestación de lo contrario. Un ejemplo típico.Oramos por abundancia en nuestra vida, o para recibir ayuda financiera . Esas oraciones son ofrecidas de todo corazón a Dios enviándolas durante el tiempo formal o ritual de la oración. Entonces, el resto de la semana albergamos pensamientos de carencia y actuamos según ese pensamiento en las acciones cotidianas de nuestra vida. Así que el 95 por ciento de las veces enviamos oraciones que afirman que no tenemos lo suficiente y un 5 por ciento de las veces le pedimos a Dios que nos traiga la cantidad de dinero suficiente. Es muy difícil que el Universo nos conceda nuestros deseos cuando el 95 por ciento del tiempo estamos, de hecho, pidiendo otra cosa.

Recordemos entonces que ESTAMOS ENVIANDO ORACIONES AL UNIVERSO TODO EL TIEMPO,DESDE LA MAÑANA HASTA LA NOCHE.

Se nos ha dado el don de crear lo que queremos .

Sólo cuando estamos dispuestos a aceptar que nuestras palabras son creativas, nuestros pensamientos son creativos, y nuestras acciones son creativas…tomamos la responsabilidad de que son consideradas como solicitudes reales a Dios. LO SON!!!

La consigna es, entonces, hablar, pensar y actuar de una manera de la que podamos estar orgullosos…enviar al Universo nuestros más grandes pensamientos y nuestras más altas visiones para crear el Cielo en la Tierra para Todos .

Cuando llegamos a ser conscientes de esto, y cuando aceptamos esta verdad con alegría, toda nuestra vida cambia - unas veces de la noche a la mañana y otra más lenta y sutilmente.De pronto comprendemos que el Espíritu nos ha dado las herramientas para crear la realidad.

Sin embargo, para aquellos que necesitan comunicarse a través de un acto formal, recuerden que la oración de gratitud es la mejor vía de manifestación. No es necesario hacer una oración de súplica. Una oración de súplica es una declaración de que ahora carecemos de algo, o no estaríamos pidiendo por ello. Por lo tanto, pedir algo, literalmente, lo hace menos obtenible. Esa declaración produce el resultado de no tener. Es por eso que todos los grandes sabios y todos los grandes maestros de todas las tradiciones místicas y religiosas del mundo, sin excepción, han dicho que usemos la oración para agradecer de antemano, lo que solo falta manifestarse.

“Doy gracias, por haberme permitido saber que este problema ya está siendo resuelto para mí.”

Luego seguimos con nuestras actividades cotidianas, dejando en manos del Espíritu la forma y momento en que las cosas se manifiesten.



DE MI CORAZÓN AL SUYO…ENVÍO EL AMOR COMO ORACIÓN PERFECTA QUE NOS UNE!!!



Su Hermana Tahíta-

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