sábado, 20 de julio de 2013

¿Qué buscas y qué traes?



En mis caminatas cotidianas suelo encontrarme con muchas personas…especialmente en épocas de vacaciones de invierno o verano.
 Cuando me ven, caña en mano, con mis perras y mi atuendo pueblerino, saben que vivo allí…que no soy turista, y como les sonrío, casi siempre se acercan a preguntarme sobre la vida en el lugar. Lo habitual es que me digan…¿Cuánto haces que vives aquí?...a lo que sigue… “Yo sueño con venir a vivir a éste sitio” o “Me estoy mudando aquí”
.
Incluso por internet escucho los suspiros de muchas personas soñando con vivir en donde vivo. Es un autoengaño grande.

Reconozco que Capilla del Monte está rodeada de mucho misticismo, real e imaginario, y sobre su gran energía transformadora, solo puedo decirles que estamos viviendo sobre enormes montañas de cuarzo, especialmente blanco…lo encuentro si cavo en el jardín, y por la calle o donde sea. Eso hace que el lugar “energice y movilice” todos los procesos de una manera que no muchos toleran, por eso es habitual que muchos lleguen a vivir y la mayoría se marche luego. Hasta que incorporas ésta movida energética, es difícil…luego, la aceptas y vas a su ritmo, si la energía del lugar, a su vez, te acepta.
Eso ocurre en todos lados, y en los sitios con tanto cuarzo, del cual conocemos sus propiedades aceleradoras y trasmutadoras en algunos casos, más. Lo demás lo pone la mente y la creencia de la gente.

Lo real es que lo de fuera siempre responde a lo que cada uno porte. Por eso cuando alguien me pregunta con expectativa cómo es vivir aquí, le contesto con dos preguntas a la vez ¿Qué buscas? ¿Qué traes?

Si fantaseas con avistamientos de naves y energías, te perderás lo más importante, la comunión con la naturaleza, que es un paso importante para sentirte parte del lugar y en relativa paz, más centrado
Si cargas conflictos, problemas irresueltos, etc…eso se potenciará. Nunca cambiando de sitio se resolverá lo que tengas que resolver dentro. Al contrario…si el sitio es energéticamente fuerte, todo crecerá y tienes que estar dispuesto al desborde. Cierto que es bueno, porque acelera que te ocupes de ellos, pero si imaginas que vivirás en un mar de paz, te decepcionarás.

Estamos en tiempos de emergencia (para emerger, como sea)…percibo que muchos están pasando por crisis psicológicas tremendas…incluso los que se consideran “buscadores espirituales” “trabajadores de la luz” “espirituales” . Los carteles caen y solo quedan nuestros aspectos humanos mostrándonos cuánto aún hay por soltar.

Tenemos que estar centrados en nuestra tarea, no en las de los demás…no por egoísmo, sino para sostenernos equilibradamente entre las coyunturas energéticas que cada día aumentan y nos piden vigilia y atención constante.

Y es que en el Planeta , es igual que en Capilla del Monte.Si alguien cree que solucionará lo interno cambiando de sitio, se equivoca, pues el fuera refleja lo de adentro.

Así que lo que siempre aconsejo a quienes buscan soluciones externas es que comiencen a cambiar sus pensamientos, palabras acciones y reacciones emocionales, para que vayan donde vayan, sumen paz, equilibrio, amor, respeto por la naturaleza y cordura. Una vez que inician ese proceso, se los pondrá siempre donde deben estar, sin necesidad de “volverse locos” por habitar sitios que no son los que conviene a su proceso. Si lo fueran, allí serán llevados, y lo que es más importante, allí podrán permanecer sin ser echados fuera por energías a las que no están habituados.

Si una persona corriente llega donde vivo, seguramente verá que: el lugar está descuidado y maltratado, hay poca agua, no se respeta a la naturaleza, se ensucia, y la gente es cada vez menos “espiritual” si me permiten el término tan confuso. Eso ocurre porque la intención de correr a cambiar de lugar trae gente que solo llega a “tomar” del lugar, no a dar y amarlo.

Quienes como yo, sienten dentro el golpe de cada hacha, las explosiones que lastiman las entrañas de la tierra para robarle sus minerales, el poco respeto a los reinos…esos son los que llegan a sentarse en las piedras abriéndose a la esencia del lugar, comunicándose con los espinos, con los animales, trayendo consciencia amor y respeto…por lo tanto, eso es lo que incrementarán en sí mismos. Quien busca lo esencial llega a lo esencial y quien da recibe más de lo que tiene de lo mismo.

Eso es un asunto planetario, así que todos podemos estar seguros que las dos preguntas son válidas vivas donde vivas, y sea cual sea tu objetivo.

Solo lo que das retorna, crece lo que alimentas y encuentras lo que ya tienes.

MI CORAZÓN TE ABRAZA!

Tahíta


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