viernes, 12 de julio de 2013

NUEVA LUZ SOBRE EL SUICIDIO


Utilizando la definición humana, el suicidio es el acto que una persona efectúa para poner fin a su vida física en el plano terrestre. Esto se asocia habitualmente con la decisión consciente de poner fin a la vida de uno, pero también hay suicidios en los que las personas no han tomado tal decisión conscientemente. Ejemplos de esto son una sobredosis de medicamentos u otras sustancias nocivas.

Consideremos algunos aspectos acerca de matar o quitar la vida a alguien.

Nadie puede quitar la vida a otra persona. Es cierto que hay situaciones a las que vemos como asesinatos, accidentes, y quitarle la vida a otro, sin embargo nadie tiene el poder de quitarle la vida a otra persona sin el consentimiento de la otra alma. Por supuesto, esto es a nivel del alma. Todas las almas planifican sus vidas antes de encarnar en la Tierra. Cuando el alma elige la vida que le gustaría encarnar , también elige cómo va a salir del plano físico. Eso es cuidadosamente planificado, ya que se usa también para aprendizaje de todos los implicados, incluso los seres amados que quedan en encarnación.

Los que aún permanecen en el plano físico también han acordado pasar por esa experiencia y obtener valiosas lecciones de la muerte de un amigo o miembro de la familia. Todo se utiliza como una lección de aprendizaje. Hay que tener en cuenta que, aunque se elija cómo salir de la encarnación física, hay una gran flexibilidad, no sólo en el momento de salir, sino también en la manera de salir. Nunca perdemos el libre albedrío, y podemos modificar el libreto en cualquier momento.

El suicidio no es la intención primaria de un alma que se encarna en el mundo físico. Cada encarnación es muy apreciada por las lecciones de vida enormes que podemos obtener. Sin embargo, siempre tenemos libre albedrío y somos por lo tanto, libres para salir de este mundo, en cualquier momento que elijamos.

No es cuestión de ver en el suicidio un “pecado”…ni siquiera un error. Es una decisión de un alma con libre albedrío. Simplemente permite que el alma obtenga otras perspectivas y aprenda lecciones, la próxima encarnación. No hay pecado, sino una elección de experimentar otra cosa.

No importa lo que algunas religiones puedan querer difundir al respecto, su accionar se debió a tratar de evitar que las personas tomando a la muerte como liberación, optaran por partir intencionalmente. En realidad, no nos liberamos del dolor que queremos evitar adelantando la partida, ya que esa cuota de karma volverá a ser experimentado, sumado al dolor emocional que causemos.

Cuando un alma elige poner fin a su vida antes de tiempo, muchas veces no es consciente de que ha partido. Toma un poco de tiempo para que pueda volver a aclimatarse al mundo no-físico. Muchos guías están allí para acompañarla, ya que por lo general sigue inmersa en el "dolor emocional" que sentían en el mundo físico, el que los llevó a poner fin a su encarnación. Se presta mucha atención y cuidado para asegurarse de que pueda sanar, y, finalmente, examinar su vida anterior para aprender todo lo que pueda de sus experiencias pasadas.

Recuerden, el cielo no es más que un estado de consciencia. Por lo tanto nadie puede ser excluido o expulsado de ese estado. Los que se suicidan sin duda experimentan una forma de "infierno", pero no a causa de las acciones que tomaron para poner fin a su propia vida, sino por los pensamientos que acumularon mientras estaban en el plano físico. El "infierno" no es un lugar, como tampoco lo es el Cielo. A ambos solo podemos acceder a través del contenido de nuestra consciencia, y sólo uno puede evitar la entrada a cualquiera de ellos.

Muchos de los que terminan sus vidas a través del suicidio han permitido que tantas creencias negativas saturen su ser que cuando desencarnan, el dolor no termina de forma automática simplemente porque ya no estén en su cuerpo físico. Creamos nuestra realidad con nuestros pensamientos. Esta es la razón por la cual, amorosamente, tantos guías y ángeles están esperando a aquellos que han cometido suicidio, con el fin de ayudarles a recuperar la paz, y a liberarse de la prisión de sus pensamientos

Los que se suicidan disponen de varias opciones una vez que han recuperado la compostura y la paz ha sido restaurada.

1-Un alma puede elegir reencarnarse de nuevo en otra realidad paralela en la que ellos no deciden quitarse la vida, el recuerdo del suicidio será completamente eliminado y el alma tiene una "segunda oportunidad" para tomar una decisión diferente.

2-Otra opción es simplemente elegir reencarnarse en otra vida con circunstancias similares que evocan las mismas reacciones del alma, siendo capaces de aprender de sus experiencias pasadas, que están guardadas en su memoria subconsciente.

3-Y en tercer lugar, la otra opción es simplemente no reencarnar en la tierra de nuevo. Las tres opciones permitirán al alma de obtener valiosas lecciones.

Para la mayoría de los humanos, el dolor de perder a un ser querido puede ser insoportable. La pérdida de la percepción del otro es terriblemente dolorosa, pero desde un punto de vista más elevado, la muerte no es más que una transición de un estado a otro.

Nadie puede ser desconectado de la Vida por la "muerte", ni siquiera queriéndolo. Todo el mundo está conectado, todos somos Uno. Es solo una creencia que el alma debe estar encarnada físicamente para existir. Esta creencia permite una visión muy limitada de lo que la existencia ES. Los que han hecho la transición de lo físico a lo no-físico son tan reales como los que permanecen encarnados, y su energía esencial está disponible para contactarla de alma a alma.

Siempre hay que acercarles a quienes están preocupados por sus seres queridos, que no hay "castigo" por haber cometido suicidio y que el Alma, tras recuperar la paz, tiene siempre otra oportunidad.

Una encarnación física en este momento es considerada un gran privilegio. Sepan que había muchas más almas que querían estar aquí en este gran momento del cambio. Hay una cantidad limitada de vehículos físicos para que las almas encarnen. De aquí, el porqué honrar nuestra encarnación. Muchas entidades anhelaban el estar aquí. Quienes estamos aquí y ahora, fuimos elegidos para encarnar porque nos consideraron capaces de servir en la Tierra en éste período de transición.


Así que, aunque no hay castigo para el suicidio, es una opción recuperar la perspectiva más elevada. A pesar de que sabíamos lo difícil que sería la vida, deseamos muchísimo tener esta oportunidad para hacer una diferencia.

Sigamos brillando entonces, cuanto nos sea posible. Nuestra Luz, puede ser la razón para que otra alma decida quedarse.

Que éste conocimiento sirva a todos quienes experimentaron el suicidio de un ser amado, para que hallen paz, consuelo, y la certeza de que cada alma que parte, como sea, es asistida en amor.

MI CORAZÓN LES ABRAZA!

Tahíta

1 comentario:

  1. Amada hermana...gracias!
    Te abrazo en este ahora donde nos encontramos.

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