sábado, 28 de septiembre de 2013

SOMOS …IMPERFECTAMENTE PERFECTOS


El ego no es perfecto y nunca será perfecto. Podemos pasarnos toda la vida tratando de lograrlo, mas el trabajo con nuestra mente inferior, nunca estará acabado. Porque gracias a su perfecta imperfección llegan todas las lecciones…hasta que ya no tengamos que reencarnar…y entonces, se acaba ésta parte del juego y se inicia otra.

El ego no es lo que somos, pero lo creamos y no es desechable mientras trabajamos en éstos planos densos. La consciencia del ego es una ilusión, un creador de mundos ilusorios, transitorios…pero útiles, mundos de fantasía que creamos para sentirnos a salvo, protegidos, defendidos y para mantener nuestra identidad de “yo”, dentro del YO. Lo más duro es que creamos la película y luego nos olvidamos de que es sólo una película. Darnos cuenta de esto, nos posibilitará apagar de a ratos esa película y deslizarnos silenciosamente por la ranura de nuestra consciencia, para expandirnos y reconocernos más allá de ese pequeño “yo”.

Somos perfectamente imperfectos porque somos ambas cosas: plenamente humanos y plenamente Espíritu!

Contamos con un instrumento menor, la mente ego y con la Mente superior Divina. Pongamos a nuestro Espíritu a cargo de la conducción! Pongamos a nuestro ego a trabajar cumpliendo las directrices de la Conciencia Superior, nuestro Espíritu!

Ser humilde no significa negar nuestro verdadero ser, el Espíritu. Ser humilde significa que reconocemos que no somos la mente inferior o ego. Ser humilde significa que hemos despertado a la verdad de que compartimos un mismo Espíritu con todos los demás seres humanos, y a la vez nos manifestamos también con un ego.

Somos Espíritu infinito, eterno, nunca nacido, nunca muerto, omnipotente, omnisciente, omnipresente, lleno de potencial y posibilidades.

El Espíritu, nuestro ser real, comparte la Mente Perfecta (La mente Una). El Espíritu en el que tú y yo tenemos el ser, es siempre perfecto.

No es algo que tengamos que buscar, algo por lo cual luchar, desear, esforzarnos por alcanzar o trabajar. Es que ya está SIENDO!

Tampoco es cuestión de matar a nuestra mente inferior, crucificando al ego o tratando de alcanzar la iluminación. Es una simple cuestión, natural, de despertar a la verdad de lo que realmente SOMOS, abrazando sin embargo la multifacética función de ego, sin creernos la película. Cuando nuestra mente inferior está a cargo, lo único que podemos ver es la limitada oscuridad de nuestra realidad inventada. Cuando volamos por sobre la mente inferior, nuestros ojos se abren a la luz de la conciencia que existe eternamente e infinitamente en nuestro espíritu, el mismo Espíritu que compartimos con Dios (el UNO)…y desde allí podemos ver claro que tenemos que salirnos de la esclavitud constante de la mente inferior y sus creaciones…de a poco, hasta que la consciencia se expanda y lo abrace todo en la Unicidad.

Empecemos el día recordándonos, como espíritus, en el Espíritu, nuestro verdadero ser. Empecemos el día con la conciencia de que somos espíritu encarnado en un cuerpo físico, un increíble instrumento de alta tecnología de la divinidad. Podemos utilizarlo en un nivel muy bajo con el ego en el puesto de mando, o podemos dar continuamente, con la atención plena, el poder al Espíritu…AQUÍ Y AHORA. El tiempo es el instrumento del ego. Si lo logramos, rescatándonos de la línea de tiempo, mente, cerebro, órganos sensoriales comenzaran a servir de instrumentos espirituales, además de egoicos…y una infinita fuente de conocimientos comenzará a abrirse…a la par del corazón espiritual…no del que gime emocionalmente, sino el que abraza la totalidad de la vida del Espíritu.

Somos imagen y semejanza de Dios, una gota del océano…parte del Espíritu Santo que todo lo penetra. Podemos tomar las riendas del ego y ponerlas amorosamente en las manos seguras y estables de nuestro espíritu, nuestro verdadero Ser. Cuando el Espíritu está a cargo, el ego debe seguir los impulsos e inspiraciones de nuestro infinito potencial, y tenemos acceso a esas elevadas posibilidades espirituales…YA COMIENZAN A LLEGAR LOS DONOS…MIENTRAS VAMOS PERMITIENDO ABRIRNOS.

COMECEMOS SI AÚN NO LO HICIMOS…

1. Mudemos el poder desde el centro cabeza-mente al centro corazón-cuerpo, como base de datos.
2. Sintamos el dolor y los sentimientos distorsionados que han bloqueado el flujo natural de nuestras e-mociones: sentir el dolor no nos mata, nos libera!
3. Hasta que no permitamos que nuestro corazón se limpie, purifique, y transforme, no tendremos un claro y libre acceso a nuestro Espíritu, el verdadero Ser.
4. Abramos más y más el corazón y soltemos los viejos sentimientos.
5. Respiremos Espíritu, Respiremos Verdad… la Vida Respira, respiremos Luz!
6. Relajémonos, aquietémonos, sabiendo lo que en realidad somos: Espíritu disfrazado de Humano!
7. Inspirémonos yendo profundo y en silencio. De allí obtendremos el combustible…SIEMPRE
8. Descansemos en ese silencio y quietud de nuestro verdadero Ser interior
9. Hablemos desde nuestra Presencia interior. Escuchemos desde nuestra Presencia interior. Actuemos desde nuestra Presencia interior. Amemos desde nuestra Presencia interior
10. Seamos conscientes de la CONSCIENCIA…Una e infinita en la que SOMOS.

Estemos presentes desde lo más profundo, lo más expandido de nosotros.
En este nivel más profundo de nuestro Ser, DIOS Y NOSOTROS SOMOS UNO…COMO LO ES POR TODA LA ETERNIDAD!

MI CORAZÓN LES ABRAZA!
Tahíta

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