jueves, 28 de febrero de 2013

LA MENTE DIVINA ENVÍA VIENTO DE COLA PARA IMPULSARNOS!


Nunca antes hemos tenido tanta oportunidad de adelantar en el camino evolutivo.

Estemos atentos para no desperdiciar el viento de cola, como diría un piloto, que nos ayuda a avanza más rápido y sin tantos contratiempos. Si somos capaces de fluir con esa corriente de energía entrante, recibiremos gran impulso vibracional…más allá de lo que los cuerpos todos estén sintiendo, como dolor, emotividad, inquietud mental, confusión.

Estamos desarrollando la mente superior y realizando la síntesis del corazón, en donde se produce la alquimia de todas esas corrientes de energía, que fortalecen el cuerpo de Luz.

La ascensión no es sólo un cambio en la mente pensante, como muchos creen, sino, en primer lugar se trata de un proceso energético que catapultará el cuerpo, la mente y las emociones a un nivel más alto de inteligencia, sabiduría y apertura del corazón. Cuanto mayor sea nuestra vibración, mayor nuestra inteligencia divina y nuestra capacidad de amar.

En este proceso, es sin embargo necesario comprender que la mente funciona en muchos niveles, no sólo en el nivel conceptual, analítico, concreto. Poco a poco se desarrolla y percibe en niveles más elevados y sutiles, que son, en última instancia, lo que llamamos la Mente de Dios.

Nuestra Mente Superior o divina, nunca se perturba, nunca está intranquila ni vaga constantemente de pensamiento en pensamiento, sin control. Nuestra Mente Superior está llena de sabiduría, y es capaz de obrar a través de una consciencia libre, sin ser interferida por emociones perturbadoras. Ella es el Maestro que guía a nuestros aspectos humanos…la verdadera Entidad que canalizamos todos, disfrazada a veces de ángel guardián, maestro ascendido, amado ancestro, etc

La mente superior trasciende nuestra comprensión de la vida cotidiana. No se vale del pensamiento lineal, es más bien circular y capaz de percibir las realidades en diferentes niveles simultáneamente sin interferencia de la personalidad inferior. Por supuesto, puede ejercer estas capacidades superiores a voluntad.

Siempre es el aumento de nuestro nivel de frecuencia la base para desarrollar nuestras más altas cualidades. ¿Cómo empezar? Lo que hay que hacer es subir nuestro cociente de luz…la Luz que almacenamos aún en las células físicas. Y esto ocurre cuando comenzamos a SENTIR la energía…toda la energía. Dije SENTIRLA no pensarla o construir sistemas o métodos…sino sentir la energía, abriendo el corazón a través de la compasión, y ayudados por éste viento del Espíritu que tanto nos perturba. Sin esa perturbación, no hay cambio.

Si sentimos la energía, esa corriente que nos eriza la piel al estar conscientes…podemos trasmutar con ella la densidad de nuestras emociones inferiores y SENTIRNOS libres…ya ven que la evolución en el camino es un SENTIR Y PERCIBIR…no un pensar y proyectar.

A su vez…librarnos de esas emociones hace que podamos recibir más y más Luz.

Nunca podré poner el énfasis necesario para trasmitirles que el proceso de ascensión se basa en el aumento de Luz o frecuencia lumínica. Sin ella no hay crecimiento verdadero. Todo es energía, todo es frecuencia. Si no somos capaces de sentir esas frecuencias elevadas que llegan es porque no nos hemos aún liberado suficientemente de las emociones perturbadoras que nos lo impiden, y que son como un ancla que nos jalan emocionalmente impidiendo nuevas alturas.

Son como bloqueos profundos, en un río que tiene que estar fluyendo siempre.

Por lo tanto…tenemos inevitablemente que rendirnos a éste proceso y dejarnos purificar. Para ello, primero hay que estar dispuestos a sentir, incluso si nuestras emociones son muy dolorosas. El dolor emocional es en última instancia una forma de energía, y NO SOMOS ESO. Somos simplemente el observador. Podemos verlo como algo que hemos acumulado y que podemos eliminar para siempre, aceptándolo y sintiéndolo.

No hay otro camino, y sabemos que las energías entrantes son nuestros ayudantes, ya que están presionando nuestros bloqueos no resueltos, lo que puede tornarnos inquietos, nerviosos, trastornados o descontentos con nosotros mismos, sobre todo.

Todos estos sentimientos tienen que ser aceptados íntegramente. Sintamos lo que hemos almacenado en nuestro campo energético…a medida que uno a uno esos componentes de hagan conscientes, “sintentes”( ya sé, no existe esa palabra, para mí sí), una mayor claridad y ligereza emergerá de nuestro Ser…liberando cuerpos y corazón, y despertando más y más la capacidad de sentir libremente incluso las frecuencias más sutiles y la más pura Luz.

Millones de seres han pasado por este proceso antes que nosotros…siendo valientes, atravesando por zonas de dolor, purificándose, no solo por ellos mismos, sino para que todos en ésta Humanidad tuviéramos la misma oportunidad. Limpiaron el camino de los que les seguirían, como nosotros haremos en un ciclo interminable de evolución a más consciencia y Luz.

Las nuevas energías entrantes son de gran ayuda en este proceso. Ha sido difícil antes, pero ya no lo es tanto. El camino ha sido ensanchado para nosotros, y ahora podemos recorrer ese camino con mucho menos dolor. Mas caminar ese camino de purificación, es inevitable.

Lo que elegimos, es cómo vivir esa purificación…y para hacerla más leve, lo que necesitamos es una voluntad inquebrantable, y la aspiración de nuestro corazón para liberarnos del equipaje viejo. Todos estamos involucrados en éste proceso, lo sepamos o no, lo quiera nuestra personalidad o no, porque es un proceso de la Humanidad y los demás reinos.

Poniendo Fe, entregándonos…ese proceso se convierte en una bendición manifiesta…aunque muchos no lo perciban así. Podemos hasta sentir paz y felicidad en medio de las dificultades, sabiendo que sólo son temporales y la liberación es inminente.

Liberarnos así del viejo equipaje implica un aumento de nuestra vibración y permite una mayor entrada de luz en cuerpo y mente. Esta nueva libertad nos lleva a sentir más, para empezar a incorporar frecuencias cada vez más intensas de Luz.

Todo depende de nosotros…la sensibilidad de nuestro propio campo de energía es responsabilidad nuestra. Seamos pacientes con nosotros mismos y démonos todo el tiempo que necesitemos. Pero no nos demoremos ni dudemos de que por ahora ...el camino es liberarnos en forma constante de viejas cargas. Si cometemos un error, lo apartamos y seguimos más atentos, recordando siempre que éstos tiempos son tiempos bendecidos, los más bendecidos en milenios, en los cuales muy rápidamente trasmutamos lo que antes llevaba vidas.

Sí…es una verdadera bendición lograr en meses lo que a otros llevó vidas…Piensen en ello cuando estén abatidos, agobiados o descontentos…y agradezcan ese empujón que el Viento del Espíritu nos prodiga.

Si pudiéramos vernos desde lo más alto del proceso…nos veríamos Radiantes en Luz, tal como nuestro Ser ES. Tratemos de percibirnos así…para hacer frente a cuanto se presente…mientras el viento sigue cimbreándonos en el vuelo del despertar!!!

MI CORAZÓN LES ABRAZA!

Tahíta

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