jueves, 26 de mayo de 2011

NO QUEDAR ATRAPADOS EN LA MEDITACIÓN





Muchas personas permanecen demasiado tiempo fijando su atención en un ejercicio meditativo.

Cuando éste de transforma en una práctica casi obligatoria, entramos a una zona peligrosa, en la que terminamos agotados o atrapados por una práctica que debería llevarnos a liberarnos, no a condicionarnos.

No podemos alcanzar un estado determinado de la mente a través de la meditación y pretender conservarlo. Porque la esencia de la meditación es...fluir.

Sí… la meditación tiene que ser fluir, no permanecer en un estado determinado y a él aferrarse.

Se trata de comenzar a vivir en un estado meditativo, en un estar atentos…sin sufrirlo, sino con satisfacción y alegría interior.
Podemos intentar la práctica de la atención como un “tocar y soltar”…permaneciendo concentrados en el objeto de nuestra atención, y al mismo tiempo pudiendo abandonar o aflojar esa atención, continuando con lo que hacemos habitualmente.

Tampoco nos dará mucho resultado tratar de meditar determinado tiempo todos los días, si somos muy activos…pues la mente no nos acompañará en silencio. Cada uno tiene que encontrar el modo que le agrade de sostenerse en un estado meditativo…así como les conté que el Hno. Lorenzo alcanzó la iluminación, siendo cocinero en un templo…nosotros podemos mantener una porción de atención, relajada pero constante, en nuestro observador interior…mientras hacemos cualquier cosa de nuestra vida cotidiana.

Cuando se dice que la base de la meditación es la atención…descartemos que se trate de fijar esforzadamente la atención…aún en el vacío.

Nada de esforzarse es meditativo…pues produce lo contrario…tensión…cansancio...aburrimiento.

La atención siempre debe sostener con suavidad el estado mental y emocional…en ”lo que somos”…para que esa presencia vigile y cuide el proceso sin que nuestros cuerpos se tensen.

Es como estar afuera haciendo, y a la vez sosteniendo sin forzar a nuestro observador interno.

Y es que no se trata de quedar atrapados en la atención…sino fluir como el observador, y a la vez…como el que es observado, sin tensión ni esfuerzo.

El no dejarnos atrapar por la mente, ni aún en la meditación u atención, requiere de un equilibrado ….estar atentos y vigilantes…pero fluyendo sin forzar.

Recuerden lo que decía Osho…NO PUEDES PRACTICAR MEDITACIÓN…LA MEDITACIÓN SOLO SUCEDE…y sucede si estamos relajados y permitiéndole SER.

Es un estado de comunicación interior, que no depende de que nos sentemos a esperarle…sino de permanecer abiertos y despiertos…hasta que su fragancia nos envuelva.

QUE LA FRAGANCIA DE LO DIVINO, LES CUBRA DE AMOR Y PAZ!

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