miércoles, 4 de mayo de 2011

LA ORACIÓN QUE COMO ESPIRITU CONTESTAMOS





La mente, manifestando intención a través de la palabra o la visualización, puede afectar la materia e incluso sanar el cuerpo, el propio y hasta el de los demás.

El efecto más poderoso lo logran varias personas que se unen a rezar o meditar, unificando intenciones.
En algunos experimentos se ha logrado que una hoja brille, o que semillas a las que se les emite la intención germinen más que a las que no se les dirige esta energía.

Dentro de un grupo de pacientes cardiacos que recibieron terapia post-operación, quienes recibieron oraciones de intercesión tuvieron el máximo nivel de recuperación. En el experimento ni los doctores ni los pacientes sabían que se les estaba rezando.

También se llegó a la conclusión de que los sueños lúcidos son el escenario ideal para sanar proceso psicológicos de ansiedad y traumáticos que se traducen en trastornos físicos. Una particular técnica desarrollada es la visualización consciente dentro de los sueños.

La oración de la bendición, la oración que cura, es una oración en la que entregamos a la persona o a la situación a Energías Superiores, que no son ajenas a nosotros, sino que en Planos Superiores, nuestra contraparte cósmica recibe el pedido, lo autoriza, y sin saberlo…nos prestamos como canal de cura de nuestro Espíritu…sumado al de las otras personas que participan de la oración o meditación, lo que se potencia la cura.
No tiene que ver con un dios, como lo presentan las religiones, separado de nosotros…si tiene que ver con la energía Divina que poseemos como seres espirituales, a la que reconocemos y convocamos desde los planos inferiores.

Esto soluciona el conflicto que suele presentarse ante la enseñanza aceptada de que orar hace que perdamos la noción de Unidad en el Espíritu… a la vez que nos engañamos creyendo que rezamos a un poder separado de nosotros, perdiendo emponderamiento.,

Nos movemos y tenemos el Ser en un mar de energía, que puede o no ser llamado Dios…pero somos parte de ese mar…cuando oramos o meditamos solo establecemos un contacto y dirigimos una orden o intención a ese Mar…que responde con una onda de energía…cual si arrojáramos al agua una piedra y produjéramos círculos concéntricos y ondas en la misma.

Nosotros pedimos…nosotros respondemos al pedido…nosotros creamos curación…aunque a esa maravillosa parte nuestra que responde,le llamemos Dios…que es más que nosotros…mucho más…es la suma de todo lo que manifiesta Vida…por eso es tan poderoso entender de qué manera SOMOS UNO…especialmente cuando unimos corazón, intención, pedido, accionar, mente…y rompemos la barrera de la individualidad.

La física Cuántica diría que cuando oramos juntos entramos en una resonancia recíproca entre la conciencia y los campos cuánticos, posiblemente en un estado de entrelazamiento. Nuestro ADN se comunica a través de esa trama cuántica a distancia. En esa trama, nuestro cerebro y el cerebro del planeta son UNO.

Revelado todo ésto…ya no podemos pensar que al orar otorgamos poder a algo externo, perdiendo la Unidad…más bien, entrelazamos nuestros filamentos sutiles de manera tan perfecta, que podemos sanar, reconstriír, cambiar una realidad…solo que tenemos que vibrar en una frecuencia elevada con todo…y la frecuencia más elevada es el AMOR …no el humano, sino el principio de Amor que sostiene, como dicen los Maestros ..UNIDOS A LOS UNIVERSOS.

QUE ESE AMOR PERMITA QUE INTERCONECTEMOS NUESTRAS TRAMAS MÁS LUMINOSAS, AÚN DE FORMA VIRTUAL…PARA CO-CEAR A CADA INSTANTE LA REALIDAD QUE EL PLANETA ESTÁ NECESITANDO

Los estimulo a co-crear que así es…Y LO ES-

Unida a Ustedes en esa trama, les irradio solo AMOR-

Su Hermana Tahíta-

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