miércoles, 25 de mayo de 2011

CONOCIMIENTO...SABIDURÍA Y FE




Para llegar al conocimiento existe una sola herramienta: la razón.

Mente y razón trabajan juntas.

El límite de la mente y conocimiento es el tiempo. No pueden ir más allá. Mente y razón, al moverse en el tiempo, no pueden acceder a la Verdad , porque en el tiempo solo hay apariencias cambiantes. Por grandes que nos parezcan los logros de la razón, por mucho que creamos en los "avances de la ciencia", lo cierto es que nosotros no avanzamos, nosotros estamos como detenidos en el camino si no trascendemos el nivel mental.

Conocer no es saber. Saber no es despertar. Despertar no es Ser. Y aquí llegamos al nudo de la cuestión, porque estamos sí o sí… destinados a SER.

Es claro que no sabemos qué es SER, y ¿cómo hemos de saberlo, si siempre lo hemos buscado con la razón? Ser no es eso…porque no hay que conocer el ser, hay que despertar al ser, y se despierta al ser cuando se trasciende el tiempo, cuando se pierde interés en el conocimiento. Paradójicamente, se despierta al ser cuando se Es.

Hay dos tipos humanos: el hombre de razón y el hombre de fe. El hombre de fe no tiene una creencia, porque el hombre de fe no tiene religión.

El hombre que tiene una religión,se basa en la razón y se limita al universo de ésta…tiene sus dogmas, sus creencias, sus libros, sus escrituras, sus Dioses o su Dios.Sin ese Dios se siente desvalido…perdido,y no aprende a conectarse interiormente en el silencio.NO.Porque teme al silencio…allí no llega la mente ni los dogmas que le sostienen.

Para adentrarse en el silencio…hace falta FE.¿es fe en Dios, fe en Cristo, fe en Alá? No, esa es la fe fabricada por las distintas creencias y sus líderes, que, como se encuentran en el mundo de la razón creen que tener una creencia es tener FE. La verdadera Fe es un silencioso estar a solas con lo que SOMOS…Es la verdadera religión, es el infinito.

El silencio del mundo y el vacío del ego, son los pilares de la Sabiduría, de la fe verdadera…que tiene por centro el Corazón espiritual.

En él nos reencontramos a nosotros mismos…en él, todo lo sabemos…mas ese “saber” no proviene de la mente… es la realización de lo Divino,que nada tiene que ver con la mente.

El Corazón,como centro espiritual…es el Reino….allí cuando logramos abandonar los juegos del ego…hallamos nuestra propia ETERNIDAD.

EN ESA ETERNIDAD…LOS RE-CONOZCO Y LOS AMO!

Su hermana Tahíta-

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