domingo, 24 de abril de 2016

La recuperación de la conexión con nuestro Maestro Interior


 Hemos entrado en una etapa importante en la evolución de la humanidad donde dejamos de buscar respuestas fuera nosotros mismos y dirigimos nuestra atención hacia adentro, hacia la inteligencia infinita de todo lo que ES ...

Recuperar nuestro poder innato como SER implica sintonizarnos con la sabiduría del corazón, tener acceso a esa energía  manifiesta de vida de la que nunca nos desconectamos, pero a la cual no siempre prestamos atención…y esa es la clave de  palparla cotidianamente en la historia humana de la que somos protagonistas experienciales.

Este proceso consiste en parte en bajar el volumen de las muchas distracciones del mundo exterior y amplificar la voz que nos habla desde dentro.

Una de las mejores maneras de oír esa voz  es invitarla o invocarla conscientemente en momentos de quietud en nuestra vida….también podemos hacerlo en momentos no tan plácidos, pero se nos hará más difícil, en la turbulencia de un conflicto, conectarnos de repente con el canal despejado que la quietud propicia…una vez que lo logramos en los momentos apacibles, podremos acceder a ella en otros menos placenteros.

Es fascinante observar lo que ocurre cuando ponemos atención en cualquier cosa con consciencia…una nueva corriente de orientación comienza a filtrarse.

Una corriente álmica que será nuestra guía si nos permitimos estar atentos, escucharla de manera interna y no perdernos las señales que deja a cada tramo.

La guía interior  se revela en una variedad de formas. No es solo cuando decimos, 'Tuve una corazonada'. Resuena aún más profundo. Es una idea, no un impulso. Puede venir de una conversación casual, una conexión sincrónica, un libro que cae de un estante, un momento de quietud.

Si con el tiempo comenzamos a confiar en que cada vez que tengamos una pregunta o preocupación apremiante, la respuesta de lo que debemos hacer estará siempre disponible, esto abre inmensamente los canales entre nosotros como humanos y nosotros como espíritu.

A medida que la luz de la conciencia expanda nuestra capacidad de escuchar a una profundidad de comprensión mayor, más frecuentemente y con mayor coherencia percibiremos la guía interna, nos daremos cuenta sin dudarlo y se sentirá como un regalo inapreciable y en completa sincronía. Solo tenemos que mantenernos abiertos a la indiscutible verdad de que somos siempre guiados, y entonces…escuchar…percibir…no dejar pasar la señal

Muchas personas se sienten frustradas porque dicen que no tienen respuestas a las preguntas importantes en sus vidas, que simplemente no reciben los mensajes. Así como la ciencia nos dice que los elefantes se comunican con  sonidos que los humanos no percibimos…tengamos en cuenta que en otros niveles de consciencia podemos acceder a medios de percepción que usualmente no tomamos en cuenta hasta que no elevamos un poco la frecuencia de nuestra energía y expandimos la consciencia. ¿Es posible que los mensajes estén siempre disponibles sólo que nosotros no los captamos? Considero por experiencia que así es, y que liberándonos de creencias obsoletas acerca de lo que es posible e imposible, podemos abrir impensados canales de amorosa guía interior.

Si esperamos escuchar una voz divina entre sonoros truenos o manifestaciones ígneas…podemos esperar toda la vida, pues difícilmente se manifieste nuestro interno de esa manera, o tal vez sí, solo que es mejor afinar la atención hacia cosas menos espectaculares pero mucho más efectivas.

No se trata de ser psíquicos o telepáticos, se trata de sintonizarnos con el maestro interior…sin siquiera pretender que con ello se acabarán todos nuestros problemas…sino como manifestación de una relación que jamás debimos haber perdido, mas si lo hicimos, no pudo ser de otra manera, y lo fue para recuperar la experiencia de volver a estar sintiéndonos UNO y darnos cuenta de la incoherencia de vivir solo volcados hacia afuera, teniendo al ego como cómplice, en lugar del Alma.

Cuando  decidamos abrirnos a ese flujo, tengamos en cuenta que los mensajes vienen en muchas formas - a menudo aquellas que parecen demasiado simplistas son las más utilizadas por el interno…una intuición profunda, una conversación con un amigo o un niño, algo que escuchamos al pasar en la radio o la televisión, o que aparece en la computadora en total sincronía…un cartel en el ómnibus ( y de eso doy fe pues lo he vivenciado)…cualquier cosa que a los demás se les puede pasar por alto pero a nosotros nos hace resonar como una campanilla dentro…eso es un mensaje de nuestro maestro interno y sin dudar lo sabemos.

    También puede serlo una enfermedad o lesión que de repente nos para de lo que estábamos haciendo y nos obliga a mirar la vida desde una luz completamente nueva…no conseguir algo que queríamos, perder un trabajo, una relación o lo que sea…cualquier cambio acompañado por una inefable sensación interna de liberación, aún en el dolor.

Para que ésta fuente fluya y deje su mensaje en nosotros solo tenemos que  vivir de una manera en que la atención, no forzada sino cada vez más natural, nos permita ser habitantes de un mundo externo y experiencial, pero a la vez conscientes del fundamento de toda esa vida experiencial, o sea, el Espíritu que somos, guiando paso a paso el aprendizaje de la mejor forma posible.

Pide…estate atento, relajadamente atento…y expande tu visión consciencial para que  te sea cada vez más normal y frecuente ser canal de todo ese potencial que siempre…SIEMPRE…está allí esperando que lo canalicemos para poder realmente sentirnos Espíritu viviendo una experiencia humana que se facilita, tan solo con DARNOS CUENTA y tomar la decisión  de abrirnos a la omnipotencia de ese  Espíritu

ASÍ ES!!!

Tahíta

 

 

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