sábado, 31 de diciembre de 2011

NUESTRO CUERPO…NUESTRO TEMPLO


Nuestro cuerpo es el templo en el que practicamos el ritual de la vida.
Es el vehículo a través del cual se manifiesta la forma y la fuerza del Universo y  nuestra  alma escribe este capítulo en su evolución.
Es nuestro compañero constante, al que llevamos sí o si, a todos lados.
Tenemos una relación mutualista ~ cuando lo atendemos bien, no falla. Es el único sitio de anclaje en el que vivimos en ésta dimensión por lo que tenemos que escucharle, cuidarle, alimentarle  e interactuar con él de la manera más armoniosa.
Hemos tenido un montón de aventuras juntos. Enfermedades, sanaciones, embarazos, accidentes, momentos de relax,  de placer,de energía vital al máximo, y de agotamiento… Nos levantamos juntos cada día, unidos y  dispuestos a seguir el proceso de l Vida.
El cuerpo humano es una red profunda de sistemas que interactúan de forma compleja sin que tengamos que hacer o pensar nosotros NADA.  A menudo, la única vez que somos conscientes de él, es cuando  no está funcionando bien. Esto se debe a que la estructura social nos  estimula a gastar una gran parte de nuestras  horas de vigilia  en la cabeza, solo pensando y planificando…tanto que siempre esperamos que él siga solo adelante, sin darnos un descanso para estar en nuestro cuerpo, no solo en la cabeza. Al fin…él nos lo hará notar con una jaqueca, una tensión debida al estrés, un virus, un accidente…dándonos un toque a nuestra conciencia, reclamando  esa Luz de cuidado y atención.
Tratar y remediar estos males es a menudo más doloroso que pasar tiempo todos los días en nuestro cuerpo. Tal vez baste con un paseo de 10 minutos, sintiendo el cuerpo, los olores, el viento, el ritmo interior…respirar  el perfume de una flor. Si lo hacemos, al volver al trabajo o a la casa, todo  lo percibiremos más vivo y profundo….pues habremos energizado el templo, como si prendiéramos en un templo material un incienso para la plegaria
Cuando consistentemente recordamos que  tenemos que llevar a nuestro templo donde quiera que vayamos…comenzamos a considerarlo un ESPACIO SAGRADO.
Eso significa que DONDE QUIERA QUE ESTEMOS, CONCIENTES EN NUESTROS CUERPOS…ESE ES ESPACIO SAGRADO.
Si empezamos a ser consientes…al envolvernos en ajetreos y olvidarnos de  parar y oler una flor…él nos recordará que  tenemos que habitar el templo en PRESENCIA.
¿Cómo nos sentimos en nuestro cuerpo ahora mismo?  Si no lo sabemos… movamos los dedos durante unos segundos y veamos  si eso ayuda a cambiar nuestra  conciencia.
Si tenemos dolor o estrés, seguramente no le estemos prestando atención Estos diez puntos que les dejo, son simples y efectivos y tal vez les ayuden…

1.  Respiremos-.Recuerden que debemos  tomar un respiro antes de empezar a hablar y después de cada  frase. Respetar nuestro propio ritmo, no uno artificial, cada uno según su estadio espiritual, respira a su propio ritmo.

2.  Caminemos.Partiendo de 10 minutos por día, aumentará nuestra vitalidad. No importa lo ocupado de nuestro horario, aunque sea invirtamos 5 minutos de ida y 5 minutos de vuelta, sintiéndonos en nuestro cuerpo-

3.  Compartamos. Involucrémonos en   pasar tiempo con la gente de una manera significativa todos los días.  Muchos de nosotros empleamos  horas en el cultivo  relaciones en línea a través de correos electrónicos  y redes sociales. Es importante dedicar tiempo a conectarse con la gente cara a caratambién.

4.  Sintamos. Preguntémonos, "¿Cómo me siento en mi cuerpo?" Muchos de nosotros pasamos la mayoría del tiempo en nuestras cabezas y nos olvidamos que incluso tenemos un cuerpo hasta que nos llama la atención con un malestar. Aprendamos a sentir el cuerpo sin que nos tenga que llamar la atención con dolor, tensión, etc-

5.  Agradezcamos. Digamos "gracias" tantas veces como sea posible. Esta sencilla práctica de la gratitud hará maravillas por nuestro  bienestar.

6.  Agudicemos el Olfato. Ejercitemos uno de nuestros sentidos más primarios, el olfato, en  el par de segundos que se tarda en disfrutar del aroma de una flor o el aroma de los alimentos.  Eso mejorará la función de todo el cerebro.

7.  Celebremos. Muchos de nosotros tenemos   listas de tareas a las que constantemente agregamos más  tareas. Tenemos que agregar a esa lista CELEBRAR…y comenzar realmente a incorporar actividades que disfrutemos…sean las que  sean-

8.  Aprendamos. Dediquemos  tiempo a aprender lo más que podamos acerca de nosotros  mismos, ahondando en lo que SOMOS no en lo que hacemos.

9.  Demos. Demos al prójimo  algún servicio o bien material, siempre que podamos (por lo menos apartar dos horas al mes) puede ser a otro ser de cualquier reino, a una institución, etc.

10. Conectemos con nuestra Divinidad.Tomémonos el tiempo para estar en comunión con la Divinidad, sea como sea que la concibamos,  todos los días. Si aún  no empleamos  una práctica espiritual, comencemos con cinco minutos diarios de lectura inspiradora,  meditación u  oración.

DESDE MI TEMPLO AL SUYO, SIGO TENDIDENDO PUENTES DE AMOR!

Su Hermana Tahíta ♥

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