domingo, 1 de marzo de 2015

SI SUFRES…ACÉPTALO!


 

La Vida siempre trae a tu puerta lo que necesitas…eso es todo lo que siento.

Antes de éste bendito proceso de sombra que he transitado me animaba a decir que teníamos sí que pasar por el dolor, mas nunca sufrir…que esa era una elección…mas mi perspectiva a cambiado 360 grados, como ocurre siempre que nos dejamos de teorizar y se nos “mete” directamente en la experiencia, para que con humildad derribemos los juicios, opiniones y pareceres acerca de procesos que no atravesamos, al menos conscientemente.

He visto a muchas personas aparentemente mundanas y poco conscientes vivir sin sufrimiento…y he contactado a seres profundamente compasivos y comprometidos con la evolución  que en determinado momento atravesaron por  procesos depresivos o de sufrimiento.

Cuando me sentí por días sumergida en el fondo de un pozo, seguramente orquestado por Lo Que Soy, leí en una red social a un hermanito que escribió “El que está depresivo es porque quiere”…y me sonreí pensando…”Hermano…cuando ese proceso llegue a tu puerta y te encierre dentro de esa experiencia, recién allí aprenderás a no hablar de lo que desconoces”…Y a la vez recordé tantas veces en las que escribí yo misma cosas que daba por sentadas, como si estuviera “por encima” de ellas…invulnerable y elevada…

Hoy puedo decirles que con la exagerada visión multidimensional de que somos maestros y de que “somos Dios” (lo que es cierto)…primero, nos hemos olvidado que la esencia Divina que somos  puede hacer que nuestra parte humana y efímera pase por cualquier experiencia (de hecho lo hace) que crea necesaria, ya sea depresión o exaltación, gozo o sufrimiento…y el que lo haga no es porque nos crea más o menos espirituales o importantes.

Somos uno    ¿RECUERDAN?...o sea que todos somos ESPIRITU….mas en la dualidad venimos a cargar la mochila de un ego que atravesará por valles de Luz y de sombra (que son lo mismo desde distintas perspectivas)…sin privilegios.

Hoy…ya no me atrevería a escribir lo que hace unos meses escribía…por eso dejé de hacerlo…hasta empaparme de humildad y reconocer que  mi ser humano experiencial sufre y goza, se deprime y se extasía, se apega a las formas y vuela muy alto más allá de ellas…y todo esto me lo ha enseñado el sufrir y el chirriar de mis dientes sintiendo miedo y dudas acerca del propósito de mi reencarnación.

Cierto maestro dice que en éste tiempo de transición, la mayoría de los conscientes sentiría todas esas experiencias, aún sabiendo que son ilusiones tejidas por el ego…y que no alarmarse y aceptarlo lo diluye. No escondiéndonos o negando a los demás que aún somos vulnerables como humanos a tales sentires.

Por eso les digo…pueden llenarse sin causa aparente de tristeza, pueden sufrir, si así debe ser y hasta caer en un estado depresivo, por la causa que sea (cambios químicos, hormonales, necesidad de una mente de deshacerse de una carga, desprogramación, etc)…y eso no significa que sean poco espirituales o estén dormidos. Recuerden de nuevo…SOMOS ESPIRITU…él no se deprime ni sufre, mas deja que lo humano sí lo atraviese para almacenar los resultados que seguramente incluirán…MÁS COMPASIÓN Y HUMILDAD.

Ya no acepto que alguien diga que tal o cual no debería estar triste, o sufriendo o depresivo…o lo que sea. Si llegó ese proceso a su vida ESTÁ PERFECTO…lo que no quiere decir hundirse en él, pero sí aceptarlo, dar las gracias, bendecirlo, aún desgarrados, y saber que en el UNO están las respuestas que lo disolverán. A su manera.

La nueva pseudoespiritualidad que nos hace creer SUPERPODEROSOS…debe aclararnos que lo somos, sí…pero más allá de ésta dualidad en donde el ser vulnerables nos permite  abrirnos a lo que sea…y con la más profunda HUMILDAD…dejar de medir y juzgar lo que debemos o no debemos sentir, según  nuestra pretendida escala de evolución espiritual.

El Uno…es perfecto, completo… y nuestra esencia…esa que nos envía los procesos humanos…hace que las experimentaciones más duras se diluyan…solo cuando cumplen su propósito. Si dejamos de negarlas, colaboramos grandemente.

Por lo tanto …apertura y aceptación de que por todo podemos  pasar, nos ayuda a no sentir que somos “menos”…que somos merecedores de “algo malo”…solo porque abierta y genuinamente reconocemos que nuestra sombra nos está envolviendo en su manto...que nos despoja, nos desnuda y nos hace humildemente comprensivos de los procesos por los que cualquier otra parte del Uno atraviesa.

Es un Hermoso camino hacia la compasión!!!

 

Les abraza en el Uno y en la dualidad.

 

Tahíta

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