martes, 20 de agosto de 2013

ATIENDE AL MENSAJERO!


No tenemos que llegar a ninguna parte. No necesitamos hacer ningún “viaje sagrado” a ningún sitio físico, salvo zambullirnos conscientemente en el viaje humano en el que estamos desde que decidimos encarnar en éste mundo de dualidad.

No tenemos que conseguir nada. La espiritualidad, la verdad y la consciencia son dones que nos pertenecen, y que por etapas y paso a paso, se nos revelan, simplemente viviendo atentos y aspirando a esa expansión. Ser un “buscador espiritual” es solo una etapa inicial, porque nada encontraremos hasta abandonar esa necesidad de encontrar algo que nos salve, redima o saque de la confusión. Cuando dejamos de buscar, se clarifica todo y no buscamos más…solo nos abrimos a LO QUE ES.

Tampoco tenemos que destruir al ego (desencarnaríamos si lo hiciéramos) ni luchar contra él o tratar de someterlo. En realidad solo tenemos que dejar de identificarnos con él y centrarnos más por encima de él, para que ocupe su lugar sin tomar el mando de nuestras vidas.

Eso es un alivio: no tener que buscar nada, ni conseguir nada, ni luchar contra nada.

Cuando lo hacemos, la mente se vuelve más aquietada y silenciosa, la consciencia se expande, la verdad comienza a mostrar sus primeras luces, y podemos considerar que eso es el camino espiritual natural, viniendo a nosotros, sin tensiones.

Sé que algunos aún creen necesitar un camino externo, un maestro, un texto guía. Pues no se mortifiquen. Sigan lo que sientan. Después de todo, la verdad interior solo se revela cuando ya probamos demasiadas cosas, cuando las rechazamos, cansados y las descartamos. Para eso, la mayoría tiene que vagar por muchas ideologías, métodos, sistemas. Unos pocos, los que ya lo hicimos en otras encarnaciones, de plano no encajamos en sus filas. Nadie es mejor. El modo es particular de cada quien.

La aspiración del alma es la brújula que te hace moverte con menos o más urgencia hacia el desechar lo externo, a tu propio ritmo. Nadie fracasa. Nadie está retrasado. Todos son honrados en la creación de su propio camino. La consciencia no puede forzarse, solo estimularse para su expansión…y de ella depende la verdad. Son hermanas gemelas…donde una crece, crece la otra, donde una habita, habita también la otra.

Es muy difícil expandir la consciencia través de afirmaciones y del uso de la mente. Por eso estamos ponderando el camino del corazón, que es el más equitativo. Es el más equitativo y directo porque la intuición es un don instantáneo, si abres el corazón, y ni siquiera tienes que tener una biblioteca llena de conocimientos en tu mente, para que su Luz llegue. Es un camino hasta para el más simple…diría que es más fácil para los simples que para los teóricos y sapientes.

Y volviendo al tema inicial…para que la Luz de la Intuición, la Luz del corazón despierto te llegué, te guíe, ilumine tus zonas de sombra, expanda tu consciencia para conducirte a la verdad y se convierta en tu camino espiritual…no es necesario ir a ningún sitio, ni buscar, ni luchar.

Solo hay que abrirse al llamado interno que cientos de veces cada día toca a la puerta de la consciencia, sin ser atendido.

Recuerda, no es el cielo el que no responde. Si no encuentras respuestas, no estás atendiendo al mensajero. Silénciate un poco…recuérdate fuera de la maroma mental del día a día…y escucha. Ni siquiera tienes que pedir. Escucha.

Esa es la base de la Vida espiritual que buscas. Deja de buscar. Escucha…y hazlo con atención y lo más seguido posible.

El secreto de la espiritualidad es simple.

No dejes que te lo compliquen con métodos humanos que te distraigan del mensajero.

El mensajero, ERES TÚ MISMO…desde un nivel dimensional muy elevado, y asistido por toda una comitiva de guías, ángeles, servidores y maestros…que conforman esa sopa energética infalible que solemos llamar DIOS!

Atiende al mensajero!

MI CORAZÓN TE ABRAZA!

Tahíta.

2 comentarios:

  1. Que claridad......Gracias, seguire a Mi Mensajero mas seguido..Mariana

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