sábado, 26 de octubre de 2013

NUNCA TAN OCUPADOS COMO PARA NO INTERIORIZAR-


La vida de cada uno se vuelve cada vez más vertiginosa. No solo para quienes por razones de trabajo están sometidos a una jornada de corridas y sobresaltos, sino incluso para quienes, como yo, están semi-retirados del sistema y la vida social. Y ES QUE LO PASA A LA TIERRA, NOS PASA A NOSOTROS, al menos a nuestros cuerpos: la Tierra se acomoda, se mueve, cambia de clima, es sometida a energías y radiaciones intensas, pasa por ciclos cada vez más rápidos y variables…y así estamos y así nos sentimos…en un continuo sube u baja que no siempre comprendemos.

Muchísimos están experimentando un día de alegría interna y paz y otros de aparente desgano, deseos de llorar sin causa visible, angustia, vacío. Los servidores de la Luz, más que los otros, porque abren su corazón para hacerse vulnerables y sentir, para trasmutar. Cuan más expandido estás….más inclusivo, y nada es “lo de afuera” sino que tomas parte más intensamente del juego. Esa es la explicación de por qué estamos “tratando de hacer todo bien” como algunos me dicen y se siente terrible.

Cuando nos sentimos así, es porque nos falta sentido de CONEXIÓN con el Todo. Como pequeña parte podemos sentirnos miserables, pero si estamos bien conscientes de que somos un TODO PODEROSO DE AMOR Y LUZ…esas percepciones miserables terminan cediendo.

Esto está muy relacionado con el tiempo y la atención que dedicamos al trabajo interno. Cuando decimos que en ésta época ya no necesitamos métodos, largas meditaciones, sesiones de afirmaciones, ritos, talleres, etc…ES PORQUE ESO NOS DISTRAE DE LO QUE SI ES ESENCIAL…que siempre ha sido y es…SOSTENER LA ATENCIÓN EN NUESTRA PRESENCIA…SENTIRNOS CONECTADOS, ESTAR PRESENTES, sin que la mente divague.

No creamos que se nos dice que llevemos una vida mundana y que eso basta. Si bien lo cotidiano encierra la tarea…todo lo que hagamos cotidianamente tiene que ser un campo de APRENDIZAJE CONSCIENTE, ESTANDO CONECTADOS. Si vivimos la vida desde el ego, seguirá el llanto, la confusión, el enfado, la tristeza. No es garantido que desaparezcan del todo, porque salen a la luz para mostrarnos las áreas a iluminar…pero cuando ponemos PRESENCIA y nos volvemos consciente de la PRESENCIA DIVINA que somos…ceden, o pierde poder.

Nunca tenemos que dejar de tener nuestro momento diario de aquietamiento. No se nos pide como humanos que nos retiremos de la sociedad ni que concurramos a un retiro de un mes etc…pero no caigamos en el error de pensar que la vida como curso inconsciente de acontecimientos basta…lo que alcanza es UNA VIDA DE ATENCIÓN PLENA Y CONSCIENTE MOMENTO A MOMENTO…y nunca vamos a conseguirla si no apartamos al menos media hora al día o más para entrar en el espacio sagrado del corazón y sentirnos. Ese es el combustible y es el remedio que sana o alivia todo lo que estamos sintiendo.

Si no tienes un tiempo adicional…pues interioriza en tu viaje al trabajo, mientras cocinas, en silencio, en un momento en paz de tu empleo, caminando, enciende más tarde el televisor (ojalá nunca) o apágalo más temprano, o la computadora, o deja el celular para solo lo necesario…mas alimenta tu interioridad, pues de otro modo, las circunstancias externas y las energías intensas te despedazarán y tu equilibrio se esfumará o nunca se restablecerá como para sentir LA ALEGRÍA DEL SER.

Martin Luther King decía…”Nunca estoy demasiado ocupado como para no orar”. Nosotros, sea como sea que lo hagamos, nunca tenemos que estar tan ocupados como para no interiorizar, porque de esa interiorización viene el re-cordar la parte más poderosa de nuestro Ser, que está detrás del velo, que todo lo sabe, comprende, guía y maneja…SI LO TENEMOS EN CUENTA.

Si es necesario que ahora dejes de hacer lo que estás haciendo y te dediques a RECORDARTE…y CELEBRARTE EN EL UNO…

HAZLO YA!!!

MI CORAZÓN LES ABRAZA!

Tahíta

No hay comentarios:

Publicar un comentario