domingo, 27 de enero de 2013

UNA ACTITUD SAGRADA…


Tener una actitud sagrada, no significa practicar una religión, ceremonias o ritos, aunque no los excluye, si aún lo sentimos, ni hacer gestos, reverencias, mudras, vestir una túnica o hábito, o repetir un mantra, porque sí. Simplemente tenemos que considerar sagradas todas las cosas.

¿Cómo algo se vuelve sagrado?...Nosotros hacemos que las cosas sean sagradas…las hacemos sagradas poniendo nuestra atención en ellas, diciendo internamente “Esto es Sagrado”. Así es como se han hecho sagrados los objetos de una liturgia o de una religión…por ejemplo, ningún cuerpo de un mártir, o pedazo de su manto, o cabello, o un objeto que usó un santo, tuvo antes de ser considerado “sagrado”, más sacralidad que una flor, que el viento o que tú o yo…ni lo tienen. Simplemente el que miles de personas comenzaran a considerarlos sagrados les dio el poder de ser vehículo de “milagros” “curas” y otros fenómenos…como las estatuas que “lloran” o las apariciones de la vigen. Todo lo producimos nosotros con la intención de sacralizar.

Imagina entonces una Tierra en la que todos demos por sagrada el agua, sagrado el viento, sagrada la llama de una vela o sahumerio, sagrada una mariposa que pasa , y más aún, sagrado a cada ser humano o de otro reino…Eso empoderaría los milagros y re-crearíamos la Tierra en la que anhelamos para todas las generaciones a llegar…en las que estamos incluidos…si volvemos a ésta Tierra.

Para hacer nuestra vida sagrada, sin duda comenzaremos por considerarnos a nosotros mismos como sagrados, en todos nuestros cuerpos y aspectos.

Alguien dijo…si en una situación no puedes actuar poderosamente ( poniendo poder)…No actúes! Conserva tu energía.

Los pueblos nativos tenían en cada momento del día una ceremonia sencilla, como por ejemplo, mirar hacia el sol o un punto cardinal y saludarle…no es necesario que lo hagamos, salvo que lo sintamos…pero si podemos hacer de cada acto un ritual sagrado, recordando el origen divino de todo…por ejemplo…levantarnos temprano para hacer todo sin prisa, es un ritual sagrado…pues la prisa, quita consciencia y presencia…tomarnos un momento para la reflexión, la meditación o el silencio…es un ritual sagrado…escuchar con atención a quien nos habla…así sea en el mercado o en la calle, es un ritual sagrado…Solo cuando ponemos atención a algo…podemos amarle, valorarle, darle poder sagrado. Enseñemos eso a los niños.

En tiempos en que se ha perdido toda reverencia a la naturaleza…ya es hora de comenzar a sembrarla de nuevo desde la infancia…no cortar una flor, ni arrancar porque sí una rama, menos matar un insecto no perjudicial, ni desperdiciar el agua dejando el grifo abierto, o contaminar el aire que respiramos con olores o químicos…todo es tarea del “sacralizar…que es amor y respeto, consciencia e intención. No solo leerlo, sino VIVIRLO y ponerlo como ejemplo vivo.

De la sacralidad surge un sentido natural de gratitud. Por tanto tomémonos tiempo para ser agradecidos...

"Estoy al mando. Soy eterno. No tengo prisa.

Este es un maravilloso viaje. Con todas sus subidas y bajadas, es, con todo, hermoso.

El camino es sagrado".

Desarrollemos lo sagrado en todo lo que hagamos…concentrémonos en ello…limpiar una habitación, lavar el auto, nuestro empleo, jugar con un niño, cocinar el alimento, prestar atención al otro. La tecnología de celulares, internet, etc…no tiene que llevarnos a estar siempre “desconectados” con el aquí y ahora…es la peor consecuencia de la época…pretender que mejoran la comunicación, cuando en realidad, la cercena, si se lo permitimos…hasta en el uso de esa tecnología actuemos considerando sagrado el tiempo que empleamos en cada cosa valorizando el “aquí y ahora!

Así…cada acto se convierte en una oración a través de la cual nos mantenemos conectados, reconociendo nuestro viaje humano como Divino..

NUESTRA VIDA ES SAGRADA Y SANTA…SI ASÍ LO CREEMOS Y LO CREAMOS!!!!

MI CORAZÓN LES ABRAZA SIEMPRE!!!

Tahíta

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