lunes, 31 de diciembre de 2012

EL CIELO ESTÁ CANTANDO PARA TI


Lo hace desde siempre, solo que recién ahora estamos prestando atención.

Hace unos días una espectacular tormenta eléctrica se desató sobre Capilla del Monte.

Durante el día, el calor se había tornado agobiante. Cerca de la medianoche el viento, en su danza vertiginosa rompió uno de los postigos de la ventana de mi cuarto haciendo que dejara el libro que leía

La electricidad se cortó, y me levanté para desconectar los electrodomésticos.

Mi hijo se despertó con la habitación iluminada a través de los resquicios de la ventana…tal era la luz.

En ese momento ya lo advertí .Los dos nos acercamos al enorme ventanal de la sala…el espectáculo era muy raro…no eran relámpagos en serie, ni descargas seguidas por un rayo…era como una enorme cantidad de luz que empujaba detrás de las grandes nubes…como si miles de fotógrafos accionaran sus cámaras al unísono, continuamente, sin parar y la Luz dañaba mis ojos. Ante esto decidí volver a mi habitación en la que había trabado el postigo dañado provisoriamente…por donde podía, la Luz entraba. Mi hijo también se fue a su cuarto…y al rato, agotados, nos dormimos.

Todos comentaron la tormenta, y algunas personas pensaron, como nosotros que era un fenómeno distinto.

Ayer me encontré con alguien que me dijo

-¡El cielo cantaba!

No pudo darme demasiados datos, como sucede cuando nos encontramos embriagados por acontecimientos que nos tocan el alma, y no hayamos palabras para describirlo.

Solo pudo compararlo a una especie de ommmmmmmmmm continuo que escuchó al salir al patio…y eso le hizo quedarse fuera hasta que la intensa Luz y la tormenta se lo permitieron.

Varios le dijeron que estaba loco…los más incrédulos, murmuraban palabras duras.

Cuando me lo trasmitía…sin poder contenerlo, entré en el estado inexplicable que precede a las visiones internas, y vi la escena acompañada de un sonido tal cual él había escuchado, que abría el corazón y acallaba a cualquier mente.

El me tocó el hombro y volviendo al ahora, solo le abracé y le dije…

-El cielo cantó para ti!!! No importa que no te crean.

Siempre he sido tan escéptica con respecto a la fenomenología que envuelve a éste lugar…no porque no perciba la energía que nos acompaña, sino porque la mayoría se deja llevar por la imaginación o el deseo de “ver”…No es el caso. Los velos, como les dije antes, se están haciendo inexistentes, y vamos a comenzar percibir a los seres y realidades de otros planos, algunos de los cuales, cuando estamos sueltos y abiertos…ya se dejan oír…y se derraman en Luz. Los menos luminosos, aparecerán a quienes atraen lo similar…y los que no estén abiertos….aún ellos verán a sus egos caer de rodillas y sentirán en su corazón el toque.

Eso fue hace tres días…el tiempo se torna cada día más indescifrable. Anoche otra vez los truenos y los relámpagos precedidos de una viento veloz y frío nos visitó…no era tan espectacular como la anterior.

Yo estaba rendida así que plácidamente me dormí.

Hoy a la mañana, Elías…que había reído cuando le comenté lo del hermano que había escuchado al cielo cantar, se sentó junto a mí en la cocina muy serio. Cuando lo hace sé que quiere habla de algo.

Yo ya estaba escribiendo éste artículo…antes de irse a su trabajo, con la mochila en sus hombros y la mano en el picaporte, dispuesto a salir rápido como cuando no quiere admitir algo dijo.

-Anoche presté atención, abrí la ventana, cerré los ojos…y escuche campanas....yo me había reído, pero…no eran campanas comunes…venían como de arriba – y se marchó.

¿Recuerdan el artículo que llamé “El Brillo” sobre cómo estaban comenzando a brillar los cuarzos, los insectos y hasta cómo Elías tocándome y tocando a sus compañero de banco le dejó como un “polvo brillante” en su ropa…?

Éste plano y sus realidades se están transformando…y las puertas de otras dimensiones se están abriendo dejando que comencemos a percibir realidades de otros planos, según la vibración que emitimos.

Traten de prestar atención a los sonidos detrás de los sonidos cotidianos y especialmente cuando están afuera, en la naturaleza…aunque puede llegarles abriendo una ventana o estando cocinando o escribiendo…En el momento en que les contaba lo de Elías un zumbido bien conocido por mí, se hizo tan intenso que tuve que detenerme y esperar que se hiciera más leve…¡estamos tan asistidos cuando trasmitimos lo que tenemos que comenzar a tener en cuenta!.Estamos asistidos siempre. Y las señales, cuando hacemos algo acertado o no acertado, son cotidianas! !Solo tenemos que comenzar no solo a percibir, sino a interpretar!!!

Juan, que se levantó hace un momento, y que es más que incrédulo me dijo…

-Éstos zumbidos en los oídos cada vez más fuertes!

Atención… porque, como le dije a ese hermano…EL CIELO ESTÁ CANTANDO PARA TI!!!!

CON UN CANTO DE AMOR FRATERNAL EN EL CORAZÓN, LES ABRAZO!

Tahíta

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