viernes, 8 de diciembre de 2017

Sentir desde el Testigo…sentir desde el viento Emocional


Por un lado se nos advierte no identificarnos con las corrientes emocionales que pasan y no creer que somos esas emociones que sentimos…y por el otro se nos insta a  “pararnos y sentir” pues esa es la fórmula para co-crear, para formar nuevos recableados neuronales y al fin, para sanar por medio de observar los programas del pasado, ya sea transgeneracionales, akáshicos o provenientes de traumas y otras heridas de la infancia.

Y allí está la diferencia: pararse y observar lo que se siente, no es lo mismo que “sentir” esas corrientes inconscientemente dejando que nos arrasen y que definan, no como actuar sino cómo reaccionar, ya que sin atención, observancia y perspicacia, somos víctimas de las emociones y no conscientes creadores de nuevas formas de ver y elegir.

Ya dijimos antes lo importante que es separar la emoción de lo que somos (no soy miedoso, no soy colérico, me hago cargo del miedo y de la ira que pasan como corrientes energéticas) pero eso no significa negar lo que arrecia, sino observar y dejar que esa emoción, que al hacerla consciente disminuye gradualmente de fuerza, pase y sea experimentada, porque así la desactivamos cada día más y trascendemos el programa que hace que se nos “pegue” (el apego al trauma o herida que el inconsciente guarda y cualquier trivialidad enciende).

Sí, no es controversial proponerte que “sepas” que no eres lo que “sientes” y a la vez que se te pida que “pares y sientas”…porque el sentir sin observación es un dejarse atropellar…y un sentir consciente, es la clave de la trasmutación y la sanción.

Entonces…observamos, con la mente lo menos activa posible, lo que los sentido tratan de incluir en nuestro paquete energético, y podemos “saber” desde una perspectiva ampliada qué parte realmente de ese paquete quiero poner en pensamiento palabra y obra, para desbaratar los programas, lo que no es mío por libre elección, lo que es pasado y puede en la observación ser disuelto para recrear una respuesta mejor a cada situación…una respuesta, no una reacción en cadena.

Esa es la diferencia entre ponernos en piloto automático y reaccionar culpándonos luego de ser…(coléricos, quejosos, arrogantes, etc)…o darnos cuenta que no somos lo que sentimos, sino quien puede ampliar perspectivas, aun sintiendo, como debe ser, pero desde el sabernos en un juego en el que olvidarnos dela co-autoría, puede cambiar,no el guión pre-escrito…sino el goce o sufrimiento con que nos movemos y con los que movemos la energía de todos los actores que aparecen en nuestra Vida…y  hasta los más lejanos Campos de energía que resuenan con esa emoción observada que ya no nos maneja…

Y  tampoco manejará en el mismo grado a los demás fragmentos del Campo Divino en el que somos Uno…EN CONSCIENCIA.

¡Las bendiciones siguen fluyendo!

Tahíta

 

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