jueves, 10 de noviembre de 2016

PARTO Y DESPEDIDA…los extremos de la aventura limitada


10 de noviembre de 2016-

Cada palabra guarda en sí su propia señal, su propia verdad disfrazada, y para eso, ni siquiera tenemos que acceder a una etimología o diccionarios, solo ser observadores e intuitivos.

Si  así lo hacemos, se nos devela esa verdad de una manera muy simple, como lo son al fin y al cabo las verdades.

Cuando el Alma va a entrar a reencarnar, nos des-pedimos diciendo PARTO… o sea, me voy, estoy por partir a la dualidad por eso en esa dualidad  le llamamos PARTO…y puse des-pedimos…porque eso significa que de ese lado del velo, desde la esencialidad no me podrán “pedir nada más” (des- pedir) mientras esté encarnado…o sea no estaremos disponibles…mientras nos hacemos disponibles en los cuerpos físico, mental y emocional.

De allá PARTIMOS…o sea que una parte, solo una parte (por eso nos partimos) sale en viaje de aventuras a través de ese PARTO y se nos des-pide de compromisos hasta que re-tornemos.

Re-tornar (volver a cambiar) se da tanto de ida como de vuelta…al nacer en éstas dimensiones re-tornamos a la experiencia humana  de la cual re-tornaremos en lo que llamamos muerte.

En el momento de la llamada muerte PARTIMOS de nuevo…o sea, esa parte nuestra que se aventuró a ser humano re-torna (vuelve a cambiar) y vuelve a la esencialidad, lo que llamamos el Hogar, al cual en esencia, nunca dejamos ya que solo una parte encarna, mientras nuestro observador, Yo superior, Alma Consciente, o como lo llamen permanece desde allá supervisando el juego.

En ese momento, nuestros seres amados nos DES-PIDEN…o sea que dejamos de estar disponibles para ellos, por lo cual no nos pueden pedir más nada y atravesando el velo, en realidad nos encontramos diciendo…”Parto”…me voy…más en realidad, re-tornamos a la esencia pasando por el canal de parto…en una manifestación más sutil .

Un ciclo no infinito de parto, des-pidos y re-tornos…hasta que logramos dejar de “partirnos” y nos damos cuenta de que no necesitamos ya de experienciar el partirnos y nos fundimos en el Uno esencial.

¿Si experimentamos miedo?...Desde nuestra humanidad por supuesto…no he encontrado a nadie a quien no le perturbe ésta danza fragmentaria.

Sin embargo, cada vez un poco más, iremos dejando el miedo colgado en cada giro de esa danza y al fin nos aceptaremos en una plenitud de infinitas formas y vacuidades en las que podemos danzar y SER sin dramatizar los : parto…des-pidos  y re-tornos.

Que así sea!

Tahíta

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