martes, 4 de marzo de 2014

NO ABANDONES A LA PEQUEÑA YUQUE!!!


Hace unos meses llegó sumamente hambrienta a mi hogar una hermosa gatita…y aún bajo protesta de Juan, la alimentaba fuera, en la escalera que da a la azotea o el descanso de la ventana de la cocina a la que trepaba a “devorar” alimento y leche. Luego me dí cuenta de que estaba preñada…y más tarde supe que pertenecía a una joven artesana que alquilaba por una corta temporada una casa vecina. Aunque le pedimos que al macharse se la llevara consigo…no lo hizo…la dejó parir sus gatitos, los hizo desaparecer, no sé si regalándolos o abandonándolos en otro sitio y ella dejó la casa y a la mamá gata, desesperada por la pérdida de su cría.

Cuando Juan viajó a Buenos Aires…tuve que tomar la decisión de operarla, ya que Braulio…otro gato que come en casa ,sumado a mis 4 mininos que sí entran a la casa, quería todo el tiempo aparearse con ella…y como el inconsciente biológico provoca un celo cuando una hembra pierde sus crías…temía la preñara de nuevo.

Desde ese día a causa de la operación se hizo dueña de la casa y demostró tanto cariño, sumisión y mansedumbre…como apetito!!!

La llamé Reina…aunque no me sonaba ningún nombre como particularmente de ella.

Hace unas semanas, luego de mi trabajo interno tuve una “visión”…en la que mi maestro me decía…

“-No abandones a la pequeña Yuque”….y me mostraba a quien yo llamaba Reina.

Recuerdo que le dije telepáticamente…”Se llama Reina” (Como cuando le dije hace años…Me llamo Lily y él me dijo …Te llamas Tahíta!)…Entones, ésta vez me dijo…”Es la pequeña Yuque”…NO ABANDONES A LA PEQUEÑA YUQUE.

No sé si Yuque era el nombre que tuvo acompañándome en otra encarnación y tampoco sabía por qué me pedía que no la abandonara.

Pero a los pocos días, Reina pareció molestar a todos…si no mantengo los platos de los otros mininos fuera de su alcance, no deja alimento sin comer, está obesa, reclama los sitios de dormir de los demás, orina en las macetas secando las plantas..y rasguña a quien quiera sacarla fuera…para completar el panorama, comer grillos y otros insectos parece le produce algún tipo de alergia por la que regurgita espuma y baba, Hooooooooooo!!!!

Juan sugirió que debíamos soltarla en el monte, ya que come demasiado y el alimento es muy costoso…y Elías dijo en su momento que ya eran demasiados gatos…Ahora entendía por qué mi maestro me pidió anticipadamente que no la dejara sola.

Lo primero que hice fue contarles ambos mi visión. Juan dijo “Ah…resulta que tenemos una gata cósmica”…y Elías dijo” ¿Yuque es nombre de gata hembra?...Mas los dos comenzaron a llamarla así y ella responde muy bien, cosa que no hacía cuando la llamábamos Reina.

He llegado a comprender su alma, como comprendo y abrazo la mía…la dejaron pasar hambre preñada, y solo nosotros la alimentamos…le quitaron su cría, lo que la traumó mucho, y encima, antes del mes, la operé, para evitar males mayores… ¿Cómo no comprender la ansiedad y el dolor que tal vez la lleven a comer en demasía, a tomar sitio en la casa sin respetar a los demás por temor a ser abandonada de nuevo y marcar con su orina las macetas?

La he llevado al veterinario…la inyectó y dejó de babear y espumar, por comer grillos glotonamente…retiro cada plato con comida de su paso en busca de que pierda peso, y le he hablado a su alma diciéndole que no la abandonaremos, que no tiene ya que marcar las macetas ni “ganarse” un lugar….y responde poco a poco, dejando ya de rasguñar a quien la quiere sacar fuera a hacer sus necesidades y lamiendo la mano que la acaricia…

Maestro…gracias por darme su nombre y advertirme…

-“NO ABANDONES A LA PEQUEÑA YUQUE!!!!”-

Tahíta

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