viernes, 28 de febrero de 2014

TRES PREGUNTAS PARA NUESTRO AÑO MÁS CONSCIENTE!


El final de un año por lo general trae consigo nuevas aspiraciones.

La mayoría de nosotros revisamos lo que hemos hecho durante los últimos 12 meses y reevaluamos en qué dirección seguir, si cambiamos de rumbo o no, e incluso, decidimos el ritmo de ese proceso. Consciente o inconscientemente, ya que nuestra atención y tiempo determinan ese avance.

Yo no creo en los acuerdos convencionales de Año Nuevo, porque en mi experiencia tienden a ser una lista de cosas que se fijan en las primeras dos semanas y luego simplemente olvidamos. Y seamos honestos, algunos los hemos reescrito en esa lista durante años y sin demasiada convicción ni resultados..

Lo que ha funcionado mejor para mí es centrarme en una sola intención-en una sola palabra o frase corta-para el año. Podría ser " árbol familiar" o" curación "o" libertad ", o cualquier cosa que realmente queramos experimentar. Una vez que elijamos un concepto o una idea, encontraremos muchas oportunidades para explorar, y el universo guiará ese propósito, si atendemos sus señales. He hecho esto desde hace un tiempo y nunca ha fallado. Me ha dado mucha claridad para discernir entre mis verdaderas aspiraciones, las más profundas, las del alma, y los deseos de la personalidad, los que a mi ego-mente se le ocurren, para distraerme de aquello a lo que realmente aspiro.

El alma no necesariamente se preocupa por lo que lograremos, sino por las experiencias del camino. Y cuando digo "el alma", puede traducirse como el Sí mismo, el universo, el Divino, Dios, o lo que suene a verdad para cada uno: Una Conciencia Infinita que teje la trama de nuestra vida-y lo hace a través nuestro, de ese puente que es el alma individual.

Nuestra sociedad está muy orientada a objetivos y se centran en los resultados. Todos tendemos a pensar: "Si sólo tuviera / … / podría” ... “entonces yo sería feliz", pero la verdad es que si sólo nos centramos en los resultados corremos el riesgo de perder el proceso, que es realmente todo lo que necesitamos para re-cordar. Si nos fijamos sólo en el destino, podemos dejar pasar, sin hacerlo consciente, todo lo que estamos recibiendo al avanzar. Y, bueno, supone que debemos aprender a través de la vida misma en este proceso, pero no tenemos que estar siempre corriendo para llegar a algún lugar o lograr algo.

El cambio sucede cuando tomamos una decisión consciente y luego la ponemos en acción. Se supone que para eso son las resoluciones de comienzo de año, pero el problema es que queremos un cambio sin hacer el esfuerzo para que el proceso de cambio se produzca. Es fácil crear nuevas intenciones, la dificultad radica en mantener y estimular esas intenciones o decisiones regularmente.

Me resulta mucho más eficaz tener metas a corto plazo y tomar pequeñas decisiones y resoluciones a lo largo del año, como un proceso paso-por-paso que puedo seguir sin sentirme abrumada por haber planificado una larga lista de metas.Asi puedo avanzar haciendo los ajustes ​​necesarios, tomándome el tiempo que necesite cada paso, sin apresuramientos.

Lao Tze dijo:

"Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado.

Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro.

Si estás en la paz , estás viviendo en el presente "

Es muy difícil de vivir en el presente, porque es eternamente fugaz. Cada segundo se ha ido antes de que nos demos cuenta y si tratamos de aferrarnos a o perseguir cualquier cosa, ya no estamos en el presente.

Sin embargo, lo que vivir en el presente realmente significa es tener presencia en cada momento del proceso que llamamos vida, sin dejar que algo pase de largo mientras nos enredamos con las heridas del pasado y las esperanzas de un futuro mejor, constantemente tirándonos en dos direcciones diferentes.

Y ¿adivinen qué?... Estar presente comienza YA aquí, ahora mismo, y luego …YA aquí ahora otra vez, y otra y otra y otra vez, porque la vida es un proceso que nunca deja de cambiar y moverse y cambiar de nuevo.

Cuando acaba un período como puede ser el año que pasó, me hago tres preguntas:

1. ¿Cuánto he invertido en mi auto-crecimiento de este año?

De lo que invierta hoy en mi misma, se teje lo que llamamos futuro.

2. ¿Qué de lo que tengo ya no quiero?

Cuando me permito establecer límites claros o dejar ir, libero un poco más de los apegos, resentimientos, y creencias que me mantienen en el pasado y se alimentan de una imagen que no refleja lo que SOY, AQUÍ Y AHORA.

En éste proceso, también creo el espacio para una vida más auténtica y significativa, que se base en la honestidad, el perdón y la compasión-para mí y para los que me rodean.

3. ¿Qué es lo que quiero trasladar de éste período pasado al que entra?

Tener claridad sobre lo que he hecho este año me da la oportunidad de aceptar un desafío, posicionarme de manera diferente, y celebrar los milagros que todos mis cambios internos representan.

¿Te animas?

¿Cuánto invertirás ahora en expandir tu consciencia? (No en dinero,noo)

¿Qué quieres dejar, soltar, no tolerar más, no permitirte, desaprender, etc?

¿Qué es lo celebras de este período que pasó, que quieras llevar al siguiente?

Tal vez un nuevo nivel de conciencia, o un punto de vista diferente de ti mismo o de otros, o una comprensión más clara de lo que realmente quieres en la vida.

Con esas tres respuestas bastan para iniciar con alegría y claridad éste tramo que se inicia

Grandes milagros surgen de todos los pequeños actos de todos los días, si tomamos la decisión de seguir creciendo y profundizando, para que este año sea...

NUESTRO AÑO MÁS CONSCIENTE!!!

INICIANDO CADA DÍA AL RITMO DEL CORAZÓN, LES ABRAZO!

Tahíta

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