jueves, 4 de octubre de 2012

RECOGER LA ENERGÍA EN CASA

Hay un lugar siempre pacífico al que podemos ir, en el que escuchamos sin distracción y podemos descansar en el conocimiento de lo que Somos. Eso es lo que llamo “Estar en casa”.

Las personas siempre se muestran muy ansiosas y excitadas por "tener una experiencia fuera del cuerpo" como si en esa experiencia nos pudiéramos conectar mejor con algo más grande que nosotros mismos.

Pues les diré que no es gran cosa…ESTAMOS CON LA ATENCIÓN FUERA DEL CUERPO LA MAYOR PARTE DEL TIEMPO. Lo que en primer lugar tendríamos que lograr, antes de aspirar a salir del cuerpo como experiencia, es lo contrario…aprender a permanecer plenamente conscientes de nosotros mismos y a estar obrando a consciencia dentro del cuerpo.

El espíritu no está "allá afuera", sino dentro de nosotros. No existe en nuestro pensamiento, por lo que no podemos intelectualizarlo. Lo que podemos hacer es RECONOCERNOS como Espíritu, y ver lo Divino en todas las cosas. Siempre tenemos que sostener un hilo fuerte de presencia hagamos lo que hagamos…eso sería la práctica de “ESTAR RECORDÁNDONOS”. Cuando estamos presentes, suceda lo que suceda, podemos observar las reacciones del cuerpo, sentir las emociones que surgen, y elegir consciente en ese momento, estar en medio de todo ello, experimentando.

Cuando nos “sentimos” en el transcurso de todo lo que vamos experimentando en el día, podemos sostenernos firmes y fieles a los propósitos del alma sin ser llevados a reaccionar según las circunstancias, desde una zona no consciente. Y observen que dije SENTIRNOS…no PENSARNOS.

Fuera de la mente nos sentimos presentes desde el YO. El pensamiento es el que puede llevarnos a reaccionar o a ponernos a la defensiva, en lugar actuar con claridad…y puede también limitar nuestra capacidad de ver la verdad de cerca, desde la posición más alta del observador, que nos posibilita decidir cómo queremos llevar esa situación.

Si primero nos decidimos a asentarnos en nuestro interior plenamente, nos hacemos cargo de la experiencia, de nuestras emociones y podemos procesarlas experimentándolas conscientemente. Esa es una forma plácida de ir liberando karma. Observar primero las emociones puede ser incómodo, y por eso tendemos a pensar y reaccionar precipitadamente. Pero si nos vamos dentro y nos permitimos ESTAR EN CASA…y experimentar realmente lo que sentimos por algo, por lo general accederemos a un lugar de paz en el que comprenderemos que TODO ES PARA BIEN.

Una técnica simple para recogernos EN CASA, es "tirar el aura hacia nosotros”, o sea recogerla, cuando una situación nos ha exigido mucha de nuestra energía, y esa aura ha tenido que expandirse para poder contener toda esa situación energética en la que estamos inmersos.

Sin esfuerzo, permítanse "ver" o “sentir” el tamaño de sus auras. ¿Se sienten dispersos? ¿Les parece que está envolviendo mucho más que solo a ustedes mismos? Si es así, empiecen a “tirar” de sus bordes, visualizándola, hasta recogerla a unos 50 centímetros a su alrededor….y dejen fuera todas las otras cosas que estaban inmersas en ella…cediéndoselas a la Consciencia Divina para que se haga cargo de ese exceso de energía afectada.

Éste es un método para descansar en casa, por así decirlo, cuando nos desborda una situación…y es lo contrario a esos momentos en que nos hayamos pletóricos de energía amorosa y escogemos expandir el aura para irradiarla fuera. Ambos movimientos son necesarios para equilibrar la energía….y aunque pareciera paradójico, lograremos en un momento estar recogidos en CASA y a la vez expandiéndonos e irradiando…pero tenemos que ir paso a paso.

Cuando sientan que sus auras se han recogido a más o menos cincuenta centímetros alrededor de sus cuerpos físicos, observen cómo se sienten. Posiblemente notarán conscientemente su cuerpo más calmado, y estarán menos ansiosos o preocupados.

Pueden hacerlo por la noche cuando estén teniendo problemas para conciliar el sueño por pensar en cuestiones a resolver. Traigan de nuevo toda su energía A CASA, y sean plenamente conscientes de sus cuerpos…en ese momento de la noche pueden visualizarse recogiéndola hasta unos treinta centímetros alrededor del cuerpo. Sus pensamientos se aquietarán, háganse entonces conscientes de los latidos de sus corazones, y disfruten de ese pequeño espacio áurico sin distracciones.

Cuando se hagan diestros en hacer retornar la energía A CASA…entonces podrán luego aprender a deslizarse desde un lugar mucho más consciente a una experiencia fuera del cuerpo.

No podemos tomar atajos…salir a experimentar fuera sin saber estar conscientemente dentro…es poner nuestra energía en peligro, por eso, nuestra alma no nos dejará hacerlo, hasta manejarnos en casa con soltura. Como a nuestros niños…no le dejaríamos nunca caminar por una calle si no aprender primero a caminar con seguridad dentro del hogar.

FELÍZ REGRESO A CASA, EN PAZ Y ALEGRÍA, MAESTROS DEL CORAZÓN!!!

Tahíta

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