jueves, 28 de noviembre de 2013

LO QUE SEMBRARON Y SEMBRAMOS EN EL INCONSCIENTE


La mente inconsciente parece ser la de un tocadiscos cargado de programas de conducta, todos listos para usarse tan pronto como aparezcan las señales adecuadas. Entonces cualquier cosa que sucede puede apretar determinado botón y eso las hace resurgir de la sombra

Bruce Lipton nos dice…

¿Cuántos gritos y discusiones hay que darle al tocadiscos para cambiar la lista de reproducción cuando no nos gusta la canción que está sonando? En mi época de estudiante vi a muchos compañeros borrachos que maldecían en vano y le daban patadas a la máquina cuando no sonaba la canción que ellos querían. Del mismo modo, debemos darnos cuenta de que, sin importar los gritos o las patadas que dé la mente consciente, no podremos cambiar los “discos” de comportamientos almacenados en el subconsciente. Una vez que comprendamos lo inútil que resulta esa táctica, podemos dejar de enmarañarnos en una batalla perdida con el subconsciente y utilizar una forma más serena de reprogramarlo. Enredarse en una batalla con el subconsciente es tan inútil como pegarle patadas al tocadiscos con la esperanza de que cambie la canción.

Nos resulta difícil dejar de luchar contra el inconsciente, porque nos han sembrado tantos programas acerca de lo admirable de la fuerza de voluntad, y de “luchar”, que no nos damos cuenta de que en éste caso es totalmente desacertado. Nosotros tenemos esos programas inconscientes grabados en las células, y ellas se ven obligadas a seguirlos, por eso es una lucha, sin posibilidades de triunfo, que entablamos entre estas programaciones sembradas y nuestra fuerza de voluntad.

Toda ésta lucha, resistencia y tensión deriva en que nos enfermemos neurológicamente.

Luego circulamos por cantidad de médicos o terapias, remedios y todo cuanto se nos presente, para salir de esas áreas de dolor. De todos ellos, los más efectivos son los métodos en que se nos invita e introduce en la “caja de pandora” del inconsciente para bucear en él, reconocer los programas sacándolos de la oscuridad a la luz…y así desmantelar o atenuar su influencia.

Se trata de un conocimiento muy antiguo que algunos terapeutas están rescatando y poniendo en primer plano para sanarnos. Mas no olvidemos lo principal. Sembremos mejor…y a consciencia a partir de que comenzamos a transitar éstos caminos de cura, en los que “nadie” nos cura. NADIE SALVO NOSOTROS…el terapeuta, cuando es necesario, solo ha “desempolvado” una sabiduría muy antigua y la ha adecuado nuestra época, para ofrecernos herramientas que entreabran esa gran caja.

¿No sería mucho más fácil que cada uno de nosotros hubiéramos sido educados para desarrollar todo nuestro potencial armoniosamente sin éstas programaciones?. Por supuesto. Entonces además de trabajar muy profundamente para deshacernos de ellas, y liberar a nuestro árbol genealógico, comencemos a ser un manantial del cual vertamos en las generaciones de jóvenes y niños que nos rodean el conocimiento del daño que ellas causan y estemos muy atentos a lo que sembramos en la mente subconsciente de cada ser, desde temprana edad.

De eso se trata nuestro trabajo como seres despertando de sus potencialidades: desprogramarnos de lo viejo, de lo limitante, para poder volar en las alas de las infinitas posibilidades y dones a desempolvar.

No olviden el postulado de un Curso de Milagros…SOY DIOS Y NADA HAY FUERA DE MÍ.

Por lo tanto, si lo que nos rodea, es mi reflejo… como co-creador :CAMBIO …Y CAMBIA EL REFLEJO.

Les invito siempre a ser el cambio. Sin luchas, sin resistencias…CON CONSCIENCIA

NADA FUERA NUESTRO PUEDE SER CAMBIADO SALVO DESDE NUESTRO INTERIOR

Un abrazo desde el corazón.

Tahíta

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