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jueves, 6 de abril de 2023

Dios…la Nada de la mente



 

Dios es una luz a la que no hay acceso (con la mente).

Dios es Nada.

Es lo mismo que decir que la inteligencia UNA…la Mente Infinita, es Nada para la mente pequeña, individual. No se lo puede contactar con la mente. No hay nada de Dios en los procesos de la mente. Solo conceptos.

La mente, en su inteligencia, siempre está en una búsqueda. Pero más allá de esa inteligencia limitada hay una inteligencia que nada busca, que permanece pura y simple en la Luz.

Todo lo que no es esa Luz…es oscuridad. Por eso, todos vivimos en la oscuridad de la mente que busca, y que oculta lo REAL.

Hay que ser muy suspicaces para vivir en éste mundo regido por la mente y el ego, y aun así darnos cuenta de que la Luz está más allá de toda esta oscuridad, por más luminosa que parezca a veces.

Muchos que se dicen Maestros afirman ver luces…otros, buscándolas. Pero en realidad esas luces que dicen percibir aquí o allí, no son la Luz, sino distracciones mentales para afirmar ser especiales o elegidos.

Porque Dios, o la Inteligencia Infinita, o el Campo…está incluido, a la vez que somos incluidos en Él, como su Luz, en todo lo visible y en todo lo invisible…y paradójicamente, trasciende todo lo que percibimos.

Dios es una Nada para la mente.

Quien ha tenido una experiencia de Dios ve: nada.

ESO… está por encima del ser, por encima de la vida, por encima de la luz. Lo trasciende todo.

Si ves alguna cosa o algo dices conocer algo …Eso no es Dios.

Cuando Jesús (La consciencia, el “darse cuenta”, el llamado “cristo en mí”) habló a sus discípulos acerca de su segunda venida (segunda etapa del proceso de “darse cuenta”) que no hicieran casos de aquellos que aparecerían diciendo que aquí o allá había aparecido el Cristo, quiso significarles que la consciencia crística, el “darse cuenta” es NADA, o sea, no puede señalarse como separado porque la PRESENCIA DIVINA es todo en todos…pero no es nada que se pueda conceptualizar.

El árbol no es Dios, pero no está fuera de Dios, por lo tanto, en él, lo real solo es Dios…pero Dios es nada, no es árbol, ni hombre, ni vida…es Uno, pero NADA en cuanto a las manifestaciones mentales percibidas como individuales.

Quien ve a Dios, lo mantiene separado de todas las cosas irreales, aunque estas se perciban en Dios.

Dios está en la nada de la mente.

Todo lo que existe es Dios.

Las percepciones que tenemos no existen.

Encontramos a Dios como Uno, cuando nos apartamos de las que son percepciones separadas. Cuando las apartamos…la Nada que queda, esencial, sin forma, sin agregados ni conceptos…eso es Dios.

 

Gracias. Gracias. Gracias

martes, 4 de abril de 2023

Desconectados- Tahíta

 



Todo este tiempo en el que he estado sin Internet ha sido muy revelador, en lo que respecta a cómo nos enganchan los medios tecnológicos y cuánto recuperamos cuando por una u otra causa, no disponemos de ellos.

Primero…observé azorada cómo mis vecinos de todo el barrio se desesperaban ante la imposibilidad de entrar en las redes, ver Netflix o no poder pasar horas atontando la mente con su celular, Tablet u ordenador.

Siempre he sido una observadora. De hecho, alguien me ha dicho que no he venido a vivir la vida sino a observarla, por eso, a esa característica innata he sumado, cuando lo logro, la observación sin juicio…el darme cuenta de la más grande locura o incoherencia tomándolo como algo que ocurre, sin juzgar a quien le ocurre o pasando por alta los actores del drama.

Todos los implicados, que fueron más de doscientos, actuaron como si la conexión a Internet no fuera solo un añadido suplementario a su vida sino un bien primordial, absolutamente necesario para, en lugar de afrontar sus vidas, aquí y ahora, disociarse completamente de ellas sumergidos en Facebook, Instagram, Netflix…o innumerables llamadas  para compartir chismes, historias, dramas y una infinidad de asuntos completamente innecesarios de comentar.

Mi compañero, que casi no camina, entró en una profunda depresión que alterna con momentos de ataque y de verdadera furia, por lo cual debió medicarse un poco más. Pasa aun la mayor parte del día en cama, o levantado con quejas continuas y al ataque porque ha perdido el único portador de inconsciencia que le permite perderse mentalmente para no estar consciente de sus pensamientos erráticos. Pero en su caso, aunque no justifico sino comprendo y acepto…se trata de una persona con enfermedad psico emocional y neurológica.

En cambio, he visto familias con muchos hijos adolescentes, pelearse por el total de datos móviles que la empresa provee como paliativo… ferozmente. Otros vagan por el barrio esperando a cualquiera que oprima sus botones en rojo para desatar en conflictos sin sentido  su insatisfacción, su vacío, su no saber enfrentar la vida del momento presente sin enredar la mente y la energía en estos laberintos que, mal utilizados, no observados y gestionados…llevan a la inconsciencia, la locura colectiva y convierte a los menos precavidos en rehenes mentales, en zombis desorientados y atontados.

Sirvió también para evaluar mi propia actitud ante el echo de estar “desconectada” de Internet  y poder cualificar si me era solo grato, o necesario, o esencial. Al principio , me movió el pensar en cómo atravesaría la situación ante la absoluta dependencia de mi compañero ante esos medios. Traté de ir de momento a momento…y acepté la situación tratando de hablarlo mucho con él para que la aceptara. Los primeros días lo soportó aun aburrido, pero los últimos lo embargaron en un estado depresivo profundo lo que ha servido para darme cuenta de cuan dañino es aferrarse y apegarse a algo superficial, no esencial y con tantos sesgos de peligrosidad para las mentes no atendidas o que duermen el sueño de la mente no vigilada.

 Todo darse cuenta sirve.

En cuanto a mi…ni siquiera lo he extrañado.

Primero, porque tras el desmoronamiento y arreglo del techo de la cocina, tuve tanta tarea de limpieza, reorganización y de desechar lo que ya no me es útil, cosa que hice con alegría a pesar de que físicamente resentí algunos dolores, que ni recordaba que no podía acceder a Internet.

Segundo, porque antes de ese suceso encendía la computadora dos o tres veces por semana ya que la atención de un enfermo, mas el cuidado de mí misma y la necesidad vívida de no perder contacto interno ni perder ese Inter ser con el jardín, el otoño y la naturaleza…lleva lo que llamamos “tiempo” y que no resigno ante ninguna tecnología.

Toda circunstancia nos regala un “darnos cuenta”, nos guste o no la misma, y me siento feliz de haberme visto liberada de la pequeña tentación de regalar momentos y conciencia a algo que es accesorio, no imprescindible y cuya falta no tendría que provocar en nadie un desequilibrio, una desesperación, un vacío…sino que ofrece la posibilidad , como en mi caso, de emplear tiempo para limpieza de trastos, cocinar en paz, solo con música o silencio, atender asuntos pendientes…o comunicarme frente a frente con vecinos con los que compartí las uvas de mis parrales, semillas del jardín y reflexiones acerca de lo positivo de estar “desconectados” de Internet, para Conectarnos con cosas más importantes…o más REALES

Y AÚN FALTA UNA SEMANA MÁS O MENOS DE ESTE REGALO DE DESCONEXIÓN.

 

Gracias. Gracias. Gracias

 

martes, 21 de marzo de 2023

Lo que va Más allá del pensamiento- Tahíta

 



 

Se dice que Jesús ordenó a sus discípulos que subieran a una barca y que atravesaran la “furia” … Llamó así al mar, porque se enfurece y está inquieto, siempre en movimiento, tal como la mente. Lo que por lo tanto les estaba enseñando es que quien siguiera sus enseñanzas tendría que elevar su consciencia por encima de la mente, y de todas sus creaciones fenomenológicas, corpóreas o no.

Ciertamente, para quien ha atravesado tantos mares, no es desconocido que Jesús fue un maestro de la no-dualidad…pero solo para quien pudiera captar esa esencia detrás de enseñanzas que sirven en cualquier tramo del proceso de “darse cuenta”, sea religioso, espiritual o espontáneamente evolutivo.

La furia, el enojo, la tristeza o cualquier otra emoción nos arrastran a los terrenos separatistas de la mente y el yo.

Nos hace falta entonces el Viento del Espíritu para levantar el alma, elevarla y alzarla al origen real del Ser. Cuanto más nos enredamos en la mundanalidad sin permanecer conscientes, el Espíritu se retira y ella, que aún se considera un aspecto temporal separado de LO QUE ES, baja su energía vibracional y se enreda aún más en los lazos del ego.

Por eso, aun viviendo en un mundo dual, siempre estemos vigilantes, observando y sosteniéndonos en la Luz del Espíritu, que puede alzar nuestros personajes humanos a niveles esenciales del Ser, solo si nuestra consciencia lo permite.

 Lo que es de la Tierra…baja por ley.

 Lo que del Fuego (Espíritu)…siempre se eleva.

Nadie pide en éstas épocas al hombre que pisotee o rechace su función: mente-cuerpo, o castigue su cuerpo como en la antigüedad…pero sí que reconozca que esas enseñanzas antiguas se impartieron para que el hombre en los albores de la espiritualidad, por así decirlo, no se arriesgara a perder contacto con el Ser, el Espíritu…su esencialidad -

Sí nos corresponde, en esta era tan materialista y egoica, permanecer vigilantes para no terminar enredados completamente en las tecnologías, la inteligencia artificial, las emociones y “permisos” que las falsas espiritualidades nos muestran como normales y no peligrosos, así como de enseñanzas que nos abrazan para que nos permitamos mimar al ego y apegarnos a cosas que parecen inofensivas, pero nos “enganchan” al no-ser. En budismo se las llama “shempas” o ganchos. Cuanto más sutiles y disfrazados de inofensivos…más fuertes y dañinos.

Algunos dicen: el Espíritu o Dios es: Amor, Bondad, Paz…pero no lo es.

Esos son conceptos de la mente, porque entonces lo que llamamos “el mal” no sería parte de ese UNO…y es imposible que algo quede fuera de LO QUE ES. Por lo tanto, atravesar el pensamiento incluye soltar los conceptos sobre lo que Dios o el Ser o el Espíritu es.

Entonces…si no es amor, verdad, bondad, ser ni uno (como unidad diferenciada del Todo) ... ¿qué es?...

No es absolutamente nada. No es ni esto ni aquello. Si todavía piensas en algo que pudiera ser…NO LO ES.

No es aprehensible ni puede encerrarse en un concepto mental, ni una definición.

El concepto, no es LO QUE ES.

ESO solo se revela fuera del tiempo y de la mente.

Por eso, como humanos solo podemos cuidarnos de no perder la consciencia de lo que somos en LO QUE ES…y para ello muchos usan el silencio, la meditación y aún más la contemplación…sin intervención de la mente. Porque el tiempo, que es el amante predilecto de la mente, nos envuelve en la falsa separatividad y en laberintos de conceptos que nos disocian de lo que está más allá del reino irreal de los pensamientos.

Remontarnos por encima…es el único modo de vislumbrar LO REAL.

 

Gracias. Gracias. Gracias

domingo, 5 de febrero de 2023

Todo en todo

 




Nosotros, los humanos, parecemos profundamente habituados a buscar una mejor experiencia, un mejor yo, una mejor pareja, una mejor casa, un mejor maestro. Y a veces eso es apropiado. Pero a menudo es solo un viejo patrón adictivo que se repite una y otra vez. La vida es, por naturaleza, insatisfactoria en algunos aspectos: incluye incertidumbre, lo que consideramos errores e imperfecciones y muchas otras cosas que no nos gustan o no queremos.
 
Parecemos profundamente inclinados a creer que “esto no puede ser”, y a buscar algo que imaginamos que sería mejor, alguna resolución concluyente o entendimiento sobre la naturaleza de la realidad que nos dará la paz y la seguridad incuestionables que anhelamos. o algún cambio final, iluminación final o experiencia de despertar que esperamos acabe de forma permanente con la sensación de vulnerabilidad, incertidumbre e insatisfacción que forma parte de la vida humana encarnada.

 Pero, ¿qué pasa si TODO esto, incluida la insatisfacción, la búsqueda y la aparente imperfección, es TODO simplemente las formas infinitamente variadas, siempre cambiantes en las que la realidad aparece momentáneamente, y qué pasa si NINGUNA de ellas es realmente personal? ¿Qué pasa si TODO no es otra cosa que esta presencia consciente luminosa e indivisible, esta experiencia presente? 
 
Es gratificante leer libros, ver vídeos de YouTube, ir a retiros, escuchar charlas, etc., pero al final se trata de explorar y experimentar directamente por nosotros mismos. Nadie puede hacerlo por nosotros. A veces, podemos encontrarnos buscando otro libro espiritual u otro video de la misma manera que podemos buscar una bolsa de papas fritas. En lugar de explorar y ser simplemente la experiencia directa e inmediata a la que apuntan todas las mejores enseñanzas, en lugar de eso, leemos otro libro que la describe. Es como si fuéramos adictos a leer el menú una y otra vez en lugar de comer la comida.
 
Verdaderamente, todo se está desarrollando de la única manera posible.

No podemos equivocarnos. No se puede sacar nada del todo.

Ninguna ola puede decidir ir en una dirección que no sea en la que se mueve el océano, y ninguna ola nunca se separa del océano en movimiento ni es distinta de él. El “yo” que aparentemente podría “equivocarse” (o hacerlo bien) es una especie de apariencia de espejismo intermitente compuesta de imágenes mentales, pensamientos, historias, recuerdos y sensaciones. No tiene sustancia real ni forma persistente, ni interior ni exterior real.
 
El cuerpo en el que este "yo" parece vivir es en sí mismo un proceso en constante cambio inseparable de todo lo que supuestamente no es ese cuerpo (aire, luz solar, tierra, todos los demás, el universo entero, la conciencia). Experimentalmente, “el cuerpo” son sensaciones en constante cambio (sensaciones, colores, formas, sonidos, sentimientos, pensamientos). La palabra “cuerpo” sugiere una “cosa” sólida y delineada en un mundo de otras “cosas” separadas.

Pero la realidad de esta experiencia presente es continua, ilimitada e indivisible. 
 
Las polaridades, los contrastes y las dualidades son un aspecto innegable de esta manifestación, pero los límites entre ellos son porosos y, en última instancia, imposibles de encontrar.

¿En qué parte de este experimentar presente el interior se convierte en exterior?

¿Dónde la conciencia se convierte en apariencia?

No podemos negar la noche y el día, o tú y yo, pero en realidad no podemos encontrar líneas divisorias sólidas.
 
Cuando la mente pensante trata de resolverlo todo, aparece la confusión. Pero aquí mismo, ahora mismo nada es confuso en absoluto.

Los sonidos del tráfico, el sabor del té, el piar de los pájaros, las sensaciones de la respiración, la lectura de estas palabras, los pensamientos que surgen y se disuelven: son un acontecimiento completo, un momento en la eternidad.

Sólo esto, tal como es.

 Y TODO está incluido. 

 

Gracias. Gracias. Gracias